La idea más expandida sobre la salud del feto y su desarrollo posterior fuera del vientre dependerá en gran medida de la dieta y estado de salud de su madre al momento de la concepción y durante todo el embarazo. De hecho, estos tienen gran influencia en la descendencia, y su deficiencia puede implicar disfunción cardiovascular y enfermedad metabólica en la edad adulta.

Pero la responsabilidad de la salud del bebé no depende únicamente de la madre. Y en efecto, hay pocas investigaciones que revelen el impacto de los hábitos del padre sobre su descendencia.

En un artículo previo reseñamos un estudio que reveló que el consumo de alcohol en los hombres, incluso tres meses antes de la concepción, puede aumentar el riesgo de enfermedad cardíaca en su descendencia.

Ahora un nuevo estudio realizado por expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nottingham y publicado en el Journal of Physiology revela que la dieta de un padre podría afectar el funcionamiento de los vasos sanguíneos y, por consiguiente, la salud cardíaca de su descendencia a largo plazo.

Deficiencia de proteínas afecta los vasos sanguíneos

Los científicos alimentaron a un grupo de ratones machos con una dieta pobre en proteínas de baja calidad en una proporción de 18 por ciento de proteína normal o con solo 9 por ciento de ellas durante un mínimo de siete semanas antes de la concepción.

Encontraron que la dieta de baja calidad pudo haber sido la causa de la alteración de la información genética transportada en los espermatozoides, y esto dio como resultado un cambio en la forma en que se desarrollaron los vasos sanguíneos en el feto durante su desarrollo. Por lo tanto, la función cardiovascular de la descendencia fue deficiente.

Los autores también indican que el plasma seminal, el líquido que transportan los espermatozoides, también tuvo un impacto considerable en la salud cardiovascular de la descendencia.

Información genética de baja calidad

Estos resultados dejan evidencia de que una dieta baja en proteínas de baja calidad puede haber alterado la información genética que transportan los espermatozoides o la composición del plasma seminal. Por lo que la dieta de un padre al momento de la concepción también puede afectar la forma en que se desarrolla el feto. Así lo afirmó el Dr. Adam Watkins, profesor asistente de biología reproductiva y autor principal del estudio:

“Nuestro estudio muestra que la dieta de un padre en el momento de la concepción puede afectar la forma en que se forman los vasos sanguíneos, lo que luego conduce a cambios permanentes en el funcionamiento de los vasos sanguíneos, lo que resulta en una enfermedad cardiovascular programada en su descendencia”.

Y en efecto, parece ser que la salud de la descendencia se ve afectada tanto por la calidad de la información genética aportada por el padre a través del esperma en la concepción como por el ambiente uterino materno cebado por el plasma seminal en el que esta se desarrolla. Todo esto sugiere que para la buena salud de un bebé, los cuidados bilaterales antes de su concepción son esenciales.

Referencia: Paternal diet impairs F1 and F2 offspring vascular function through sperm and seminal plasma specific mechanisms in mice.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy