En términos generales, la antropología forense es la ciencia que examina restos óseos humanos para ayudar a los organismos encargados de hacer cumplir la ley con la recuperación e identificación de restos humanos, así como con la interpretación y estimación del tiempo transcurrido desde la muerte.

En lo que respecta a la identificación, los antropólogos forenses estiman el perfil biológico –sexo, ascendencia, edad y estatura – de los restos esqueletizados. Particularmente, el sexo es uno de los componentes más importantes, ya que puede reducir significativamente el nivel de incertidumbre en grupo de personas desaparecidas.

Determinar el sexo

En el contexto forense, los investigadores suelen utilizar la morfología (forma) de la pelvis o el cráneo y las mediciones de huesos largos para determinar el sexo. Sin embargo, con relativa frecuencia muchos de los lugares esqueléticos que se utilizan para estimar el sexo pueden faltar o dañarse debido a un trauma, una mala preservación, la acción de animales o la naturaleza del incidente.

Por lo tanto, es importante examinar otras áreas del esqueleto que se conservan bien y que pueden ser sexualmente dimórficas, es decir, que muestran diferencias entre hombres y mujeres.

En un esfuerzo por ayudar a identificar los restos óseos de ascendencia tailandesa, un equipo de investigadores de la Universidad de Boston encontró que examinar el húmero distal (codo) ofrece mejores resultados que las técnicas utilizadas actualmente para identificar el género sexual.

Variación morfológica

Para llegar a esa conclusión, los investigadores examinaron la variación morfológica del húmero distal en 616 individuos tailandeses modernos (418 hombres; 198 mujeres) de 18 a 96 años, aplicando métodos de estimación del sexo utilizando el húmero distal, y posteriormente, probaron estos métodos en una muestra de 152 individuos no asiáticos (61 hombres; 91 mujeres).

El análisis reveló que la forma del húmero distal difiere entre hombres y mujeres en los individuos tailandeses modernos. Sin embargo, cuando los métodos desarrollados en poblaciones no asiáticas se aplicaron a los esqueletos tailandeses, no se obtuvieron buenos resultados, lo que indica que hay diferencias entre las poblaciones en el grado de dimorfismo sexual en el húmero distal.

Sobre la base de estas observaciones, los investigadores explican que es necesario establecer y probar métodos precisos de perfil biológico en colecciones modernas de esqueletos que estén genéticamente relacionadas con los esqueletos que se están estudiando.

En última instancia, los resultados demuestran que la morfología del húmero distal se puede usar para estimar el sexo de los individuos cuando no se cuenta otras regiones sexualmente dimorficas no estén disponibles.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy