El auge de las redes sociales ha permitido el surgimiento de una mujer emprendedora en el hogar que parece pasar su tiempo adquiriendo bienes de consumo placenteramente, mientras lidia con las pruebas y tribulaciones de la vida familiar cotidiana.

Las actividades que anteriormente se consideraban pertenecientes al dominio privado se han convertido en actividades económicas de creación de mercado. Estas actividades frecuentemente se asocian con lo que un ama de casa podría hacer, como poner mesas, arreglar flores, elegir atuendos, preparar la cena o planificar las vacaciones familiares.

Ama de casa estereotipada

Las historias e imágenes en línea sobre estar casada, vestirse y cocinar para una familia atraen a un gran número de seguidores y pueden dar lugar a acuerdos de patrocinio entre marcas o empresas y la bloguera.

De acuerdo a una reciente investigación, este entorno ha propiciado que una nueva generación de blogueras e influencers exitosas en las redes sociales esté cambiando la identidad de la ama de casa “ideal” estereotipada.

El estudio, realizado por la investigadora Magdalena Petersson McIntyre, académica en la Facultad de Negocios, Economía y Derecho de la Universidad de Gotemburgo, demuestra que, si bien la imagen de la ama de casa ha desaparecido en gran medida como ideal en la década de 2010, los roles que reproducen una especie de ideal de ama de casa estéticas han resurgido en las redes sociales.

Se trata de una nueva identidad para lo que muchos deducen como la “mujer ideal” o “ama de casa”. Sin embargo, este nuevo “ideal” explota la imagen de una glamorosa ama de casa mostrándola como un emprendimiento, a la par de desafiar las nociones de consumo como algo pasivo, en lugar de ser productivas y parte de la economía social.

Una personalidad irreal

Magdalena Petersson McIntyre, autora de a investigación.

Para el estudio, la autora realizó entrevistas en profundidad con blogueras e influencers durante 2014 y 2016, y analizó otras 25 cuentas similares.

Lo que descubrió fue que, a través de la necesidad de generar ingresos financieros a través de “me gusta” y “acciones”, estas mujeres se ven obligadas a desarrollar una personalidad cercana a su ego real, pero no a su personalidad real. Como explica la autora del estudio:

“Esta vida mostrada en las redes sociales no es la vida real de las influencers, sino en gran medida una creada. No son realmente amas de casa perfectas sino actrices que muestran una imagen de lo que significa ser una mujer que se ajusta a las exigencias de los anunciantes”.

En última instancia, señala la autora, el ideal de “ama de casa” que puede ser mediado a través de un blog de estilo de vida en asociación con patrocinios corporativos no es lo mismo que una “ama de casa” ideal tradicional.

Aunque estas mujeres puedan parecer que reproducen el ideal tradicional de “ama de casa”, cuando este ideal se difunde exponencialmente a través de la infraestructura digital, se convierte en algo totalmente diferente. Más bien, el ideal de “ama de casa” presentado en estos blogs es un artefacto no humano. Estas mujeres no son en realidad amas de casa, sino que se trata de un papel escenificado.

Referencia: Agencing femininity: digital Mrs. Consumer in intra-action. Journal of Cultural Economy, 2019.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy

👇 Más en Hipertextual