Parecía que con Windows 10 se había perdido el noble arte de personalizar el aspecto de Windows con skins, temas, fondos y demás cambios estéticos que mejoran o alteran el diseño oficial de cada versión de Windows.

Durante años hemos visto herramientas de todo tipo oficiales y no oficiales que permitían alterar el diseño de Windows y hacer que su aspecto fuera más adecuado para nosotros. Hoy vamos a hablar de una de ellas, o más de una evolución cuyo propósito es volver a los orígenes del aspecto de Windows.

Su nombre es Open-Shell-Menu u Open Shell, y se trata de una variante o fork del más popular Classic Shell, un programa del que hablamos aquí hace años y que permite alterar el diseño de Windows, de sus ventanas, de sus menús, del menú Inicio y de otros elementos de Windows 7, 8, 8.1 y 10.

Pues bien. Classic Shell dejó de actualizarse en 2017, si bien su página sigue estando disponible por si queremos descargarlo y personalizar Windows. Como los proyectos de software libre son eso, libres, un grupo de desarrolladores ha recuperado Classic Shell y ha creado una variante llamada Open Shell y cuyo propósito es también alterar Windows para darle un toque más aproximado a Windows 7 que a Windows 10, pero concretamente su menú Inicio.

Esta primera versión de Open-Shell-Menu está pensada para recuperar el tema clásico en el menú Inicio de Windows, lo que afecta tanto a su aspecto como a la disposición de los elementos y del icono principal. Entre las particularidades de Open Shell, a diferencia de programas por el estilo, destaca la facilidad de uso. Es decir, una vez abierto, podemos aplicar los cambios pulsando un botón y/o volver al diseño original de la misma manera. Además, podemos reconfigurarlo haciendo clic derecho en el menú Inicio de Windows y seleccionando Configuración.

Compatible con Windows 7, 8, 8.1 y 10, igual que Classic Shell, Open Shell permite cambiar el menú de Inicio a partir de tres opciones principales, incluyendo el tema clásico de Windows, que surgió con Windows 95 y que fue mejorando hasta Windows 7. Además, el propio tema se puede alterar con diferentes pieles o skins dándole un toque más XP, más Windows 7 o incluso uno que respete el tema clásico pero actualizándolo al estilo de Windows 10.

Por el momento, Open-Shell-Menu está en fase de desarrollo, por lo que puede que echéis en falta funciones que incluía Classic Shell. En cualquier caso, en esta primera fase, el cambio del menú Inicio de Windows es más que satisfactorio, eliminando la publicidad y otros elementos que distraen más que ayudan.