– Sep 26, 2019, 13:01 (CET)

FreeNow (MyTaxi) elige Barcelona, la región más complaciente con el taxi, para su centro de innovación

La compañía destinará 30 millones de euros en personal enfocado al desarrollo de la plataforma de conductores en Barcelona para todas sus geografías.

No es el primer centro de innovación que se instala en Barcelona de la mano de una compañía internacional. Tras Londres, París o Berlín, la ciudad ocupa el sexto lugar como región más interesante para la creación de empresa tecnológica. Una buena conexión, por geografía, con el resto de centros europeos y un gran conglomerado de empresas digitales crearon hace tiempo el ecosistema perfecto.

Amazon, en 2018, ya se hizo un hueco en las calles de la Ciudad Condal para instalar uno de sus hubs, después de localizar en Madrid su centro europeo de desarrollo un año anterior. Facebook también se atrevió a abrir su propio equipo. Ahora, otra apertura viene directamente desde Alemania. FreeNow, la plataforma de movilidad anteriormente conocida como MyTaxi y soportada por el fuerte brazo financiero de BMW y Daimler, ha elegido Barcelona para la creación de su punto de innovación. El primero que sale de su lugar de origen. Un lugar que, aunque tecnológicamente sea favorable, también goza con un sector del taxi muy reforzado por la eliminación a principios de 2019 de toda la actividad del sector VTC.

Para el proyecto, que tiene como objetivo la creación de la aplicación para los conductores de taxi de todo Europa, la compañía alemana destinará un total de 30 millones de euros. Tras esta inversión, la idea de mantener el capital humano de 100 programadores y desarrolladores durante al menos 5 años.

"La búsqueda de talento nos ha traído a Barcelona porque es uno de los lugares donde mejor talento hay ahora mismo", explica Jaime Rodríguez –director general de FreeNow en España. De un total de 7,7 millones de desarrolladores en Europa, 200.000 viven en Barcelona en este momento. Igualmente, para la apertura del centro de innovación, han contado con perfiles de todos los lugares del mundo que, añade el CTO de FreeNow Jam Ramm, "encuentran Barcelona como un lugar atractivo para trabajar". A un coste mucho más económico que mantener al sector de ingenieros en Hamburgo (Alemania) España sigue siendo barata para el sector internacional. "Es interesante la cuestión del talento y su permanencia; en otros lugares, el tiempo medio de permanencia de un empleado es un año y medio, aquí son tres y eso es importante para la compañía", añade Jam.

Centrados en los conductores

De momento, toda la gestión de pasajeros tiene su foco en Alemania. Por su parte, la división en Barcelona trabaja por y para los conductores. El global de toda la flota mundial de la compañía y no solo a los 18.000 con los que cuentan en España, siendo Madrid su principal fuente de conductores.

Dentro de sus proyectos a medio plazo se encuentra la intención de hacer mucho más eficiente la actividad de los taxistas en su día a día. Parte del equipo de programación ya trabaja en mejorar las tareas de gestión de los mismos. Otra parte, en una búsqueda por el objetivo de las ciudades de ser eficientes, tiene la intención de aprovechar la vuelta a casa de los profesionales con un último viaje con pasajeros localizando al cliente y trayecto más factible. De momento con un test en Londres, ya apuntan a que el 70% de los conductos están ingresando con el sistema de "vuelta a casa".

Otro de sus puntos de investigación apunta a la protección de los datos de los conductores y pasajeros. Comenzando a principios de verano de este año y con idea de implantar el sistema en octubre de este año, la idea de FreeNow es evitar que los números de teléfono de uno y otro queden a la vista para cualquier comunicación.

Dentro de equipo también se encuentra una pequeña avanzadilla de la francesa Kaptain, **una versión de coches con conductor (VTC), que aún no ha llegado a España y, de momento, no tiene la intención de aterrizar. La compleja situación legal y de volumen de las licencias VTC en Barcelona, y en el resto del país, no dibujan un futuro positivo para este tipo de servicios.

A cuestas con la regulación y la competencia

FreeNow cuenta con el visto bueno de un nutrido grupo de taxistas, pero goza del rechazo de uno de los sectores más radicales del taxi. Es, en pocas palabras, lo más próximo a Uber o Cabify dentro de su propia casa.

La presentación de la tarifa fija hace unos meses, muy en contra de lo que podía pensar el gremio más tradicional, ha calado hondo en los usuarios. Tanto así que el taxi tradicional en Madrid, donde se aprobaba la medida solo para los viajes reservados, se ha rendido y ha abierto la cuestión del precio fijo y viaje compartido.

Asímismo, el sector lleva tiempo trabajando en una aplicación conjunta, y pública, que opere como rival a la actividad de FreeNow. Como es el caso de Barcelona, donde también se trabaja en la aplicación pública gestionada por la AMB. Desde la compañía alemana entienden que "el taxi es heterogéneo y que tienen que existir diferentes opciones", pero siguen sin ver rival en el sistema de aplicaciones públicas por un motivo simple: el complejo sistema de ingeniería desarrollado desde hace años en lo que era MyTaxi, incluida la inversión, es un trabajo difícil de igualar por una conjunción de un ente público y un nutrido grupo de autónomos.