La Sociedad de Científicos Españoles en el Reino Unido (CERU) ha presentado este lunes su primer informe sobre Igualdad de género en la investigación científica en el que se pone de manifiesto que el 60% de las investigadoras españolas cree que la baja de maternidad tiene efectos negativos en su carrera, tal y como ya señalaron algunas mujeres en la campaña #oCientificaoMadre.

Además, este informe, que ha sido presentado en la sede de la Fundación Cotec para la innovación, refleja la diferencia de percepción en la desigualdad de género entre hombres y mujeres, es decir, que ellas y ellos no ven el problema de la misma forma. Este estudio trata de contestar a cuatro grandes preguntas: ¿Cómo se ve la desigualdad de género en el trabajo? ¿Cómo se vive la experiencia profesional según el género? ¿Se contrata y asciende de igual manera a hombres y mujeres? ¿Cómo afecta la maternidad o paternidad a la carrera investigadora?

Sobre el trato dentro del trabajo, el 55% de las investigadoras piensa que sí son tratadas de manera igualitaria en su departamento frente al 79% de los investigadores, lo que refleja esa disparidad en la percepción. Pero no queda ahí la cuestión, ya que esto se replica en varias de las preguntas a lo largo de todo el cuestionario.

Sobre el liderazgo de las mujeres en investigación, ellas se siente infrarrepresentadas tanto en España (70% frente al 53% de los hombres que lo piensa) como en su propio departamento (47% frente al 35% de ellos). Además, ante la pregunta de si los hombres perciben a las mujeres como buenas líderes en investigación, el 61% de los hombres contestó que sí, lo que es una buena noticia para que ellas vayan cogiendo cada vez más las riendas, mientras que tan solo el 26% de las investigadoras cree que esta percepción de ellos sobre el liderazgo de las mujeres sea positiva.

En cuanto a las tareas y asignación de recursos, 6 de cada 10 mujeres piensa que los recursos se adjudican de forma igualitaria y que sucede lo mismo con las tareas que se asocian a un mayor prestigio profesional. En el caso de los hombres, ambas percepciones suben a 8 de cada 10, lo que vuelve a poner de manifiesto una diferencia entre el sentir de ellas y el de ellos. No obstante, en cuanto al trato desfavorable en función del género, el 61% de las mujeres cree que no se las trata de forma diferente frente al 83% de los investigadores. Pero al ser preguntadas por el hecho de ser mujer específicamente: el 46% de ellas cree que les afecta negativamente frente a solo un 10% de hombres percibe una mayor dificultad de las mujeres en su carrera profesional.

Además, sobre si se están tomando medidas para combatir la desigualdad de género, más de la mitad de los hombres y las mujeres cree que no se están tomando medidas.

Las bajas por maternidad son un claro medidor de desigualdad entre hombres y mujeres en el ámbito de la investigador: mientras que el 52% de las mujeres encuestadas han disfrutado de una baja de maternidad solo el 27% de ellos han cogido una baja por paternidad. Además, las consecuencias de este tipo de bajas es percibida de una manera muy distinta entre ellas y ellos: el 60% de las mujeres cree que tiene efectos negativos frente a un 33% de ellos.

Este informe refleja las distintas percepciones en materia de igualdad de género que muestran los hombres y las mujeres que trabajan en centros de investigación científica en España "tienen una comprensión diferente de la brecha de género en el ambiente académico", indica Jiménez. Que, además, reflexiona sobre la posibilidad de cambio: "Si los hombres perciben la desigualdad de forma diferente a las mujeres, ¿cómo puede haber un cambio si los que tienen el poder no perciben la desigualdad?".

Estudio y posibles sesgos

Marta Alonso en el laboratorio de Centro de Investigación Médica Aplicada de la Universidad de Navarra. / Manuel Castells / UNAV

El estudio se basa en una encuesta realizada a 1.295 investigadores en activo en 63 instituciones científicas españolas, incluidas universidades públicas y privadas, así como institutos públicos de investigación. El 64% de los encuestados son mujeres y el 36% hombres. Las áreas de investigación a las que pertenecen las personas que han respondido las preguntas van desde biología, ciencias médicas, matemáticas y física, química, ciencias de la Tierra, ingeniería y comunicación, pero también dentro de las ciencias sociales, artes y humanidades, negocios y finanzas o derecho.

Las encuestas se recogieron en 2018 y la idea de realizar esta encuesta vino debido a que en Reino Unido se hace un estudio similar desde 2003. Además, según los resultados se asigna un sello para saber si la institución está combatiendo la desigualdad de género de forma adecuada o si, por el contrario, todavía tiene que mejorar. Esto supone que los centros y los políticos están buscando formas de levantar las barreras que dificultan a las mujeres dedicarse a la investigación.

Por ejemplo, en cuanto a las bajas de maternidad, paternidad o para cuidar a terceros, está claro que pueden suponer una dificultad para quienes las toman y después quieren volver a sus puestos de trabajo. Por ello, en Reino Unido se están dando ayudas para quienes quieren volver a investigar tras una de estas bajas. Esto puede ser una medida a copiar por parte de España para conseguir que ser madre o padre no suponga una dificultad añadida a la hora de retomar una carrera investigadora, tal y como ha explicado Rocío Gaudioso, presidenta de CERU.

Sobre un posible sesgo a la hora de realizar la encuesta, apuntan desde CERU que es posible que las personas que hayan respondido a la encuesta sean más "sensibles" ante este tema ya que lo que se hizo fue pasar la encuesta a contactos que tenían entre las instituciones y que ellos, a su vez, los pasaron a otros compañeros y compañeras. Por eso también han respondido más mujeres que hombres y puede que la diferencia entre la percepción de ellos y ellas sea aún mayor.