Aunque el impacto en nuestra vida diaria será nulo, la situación que se va a producir en algún momento de las dos próximas semanas será único (y épico) ya que, por primera vez en 350 años, el polo norte geográfico y el polo norte magnético van a coincidir, según las observaciones que se están realizando desde Greenwich.

Tenemos claro cuál es el polo norte geográfico. Sin embargo, es posible que muchas personas no sepan que el norte magnético no suele coincidir con este, ya que depende del núcleo de la Tierra. De hecho, según los últimos datos recogidos por el Observatorio Real de Greenwich, en Londres, apuntan a que el norte magnético ha estado más al oeste que el geográfico en los últimos años y que avanzaba hacia el verdadero norte a 20 kilómetros por año.

En los próximos días coincidirán y, después, la línea de declinación magnética, que es el ángulo que forma una aguja de la brújula entre el norte verdadero y el norte magnético, se inclinará más hacia el este. Esta diferencia entre el verdadero polo y el magnético puede llegara durar siglos.

Pero, ¿qué es el campo magnético de la Tierra? ¿Para qué sirve? ¿Por qué no está alineado con el geográfico? El campo geomagnético de la Tierra se origina en el núcleo y se extiende por encima de nosotros. De hecho, más allá de la ionosfera se encuentra la magnetosfera, por encima de los 500 kilómetros. Esta capa se ha formado debido a la interacción entre los rayos cósmicos que vienen del Sol y el campo magnético de nuestro planeta y sirve para protegernos de estos rayos y la radiación.

El campo magnético se genera por el movimiento de aleaciones de hierro fundido en el núcleo externo del planeta, de ahí que fluctúe y, cada mucho tiempo, incluso se invierten el polo norte y el sur geomagnético. De hecho, sabemos que ha ocurrido anteriormente porque hay registro en las rocas. No obstante, por el momento esto no nos ha ocurrido, así que no hay que temer por las brújulas, por ahora funcionan perfectamente. Y serán más precisas marcando el norte verdadero en cuanto coincida con el geomagnético.

Observatorio Real de Greenwich

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El Observatorio Real de Greenwich comenzó a funcionar en 1676, aunque no fue hasta 1839 que se empezó a observar de forma especializada el campo magnético de la Tierra. Y las mediciones comenzaron a hacerse de forma más continua un año después.

En 1926 tuvieron que llevarse el observatorio magnético a Abinger, en Surrey, ya que las líneas de ferrocarril impedían que se midiera de forma correcta el campo magnético.