Los amantes de la panadería cuentan con un sinfín de recetas distintas para amasar su propio pan en casa. Sin embargo, los más expertos pueden llegar a aburrirse de cocinar siempre lo mismo, por lo que necesitan introducir ingredientes diferentes a los que están acostumbrados. Pero no necesariamente más nuevos. Y si no que se lo digan a Seamus Blackley, el diseñador de videojuegos conocido por ser uno de los principales arquitectos de Xbox y ahora también por haber amasado pan con ayuda de una levadura egipcia, de 4.500 años de antigüedad.

Lo ha hecho con ayuda de la egiptóloga Serena Love y el microbiólogo Richard Bowman y con el permiso del Museo de Bellas Artes de Boston y del Museo Peabody de Harvard, de cuyas colecciones obtuvieron las vasijas de las que recogieron las muestras. El resultado, según él, ha sido delicioso. Tanto como para tomarlo untado con mantequilla, como ha mostrado orgulloso en su cuenta de Twitter.

Pan milenario

Para la fabricación del pan los tres intrépidos panaderos recogieron muestras de levaduras latentes de las vasijas egipcias y las cultivaron hasta obtener microorganismos que pudieron reactivar y utilizar para amasar.

Usaron una receta básica de pan, pero utilizaron otros ingredientes típicos de la época, como cebada, einkorn y kamut. Finalmente la masa subió como de costumbre y se horneó perfectamente. El resultado, según Blackley, fue una hogaza más dulce y sabrosa que las que solemos tomar en la actualidad, con una miga ligera y bien aireada.

Sin embargo, sus compañeros científicos no las tienen todas consigo y esperan a analizar una muestra para comprobar si las levaduras responsables de que la masa se hinchara son realmente las que procedían de las ollas egipcias o si, por el contrario, se trata de contaminación por microorganismos actuales. Blackley es consciente de que esto podría ocurrir, pero aun así se mantiene positivo con su creación.

Él no es el primero que decide llevar hasta el extremo la palabra vintage, cocinando con ingredientes centenarios o milenarios. De hecho, el año pasado un grupo de científicos israelíes reprodujo una bebida alcohólica que solían beber los faraones antiguos con ayuda de levaduras extraídas de vasijas de 5.000 años de antigüedad. Reproducían así lo conseguido apenas unos días atrás, cuando otro equipo de investigadores elaboró cerveza a partir de levaduras obtenidas de un naufragio acaecido en la costa australiana más de dos siglos atrás. Hay quien deja envejecer la bebida y quien prefiere envejecer la levadura con la que se cocina. Es cuestión de gustos, desde luego.