Enfermedades mentales, personas con un odio inexplicable e incluso la violencia "promovida" por los videojuegos. Según Donald Trump y otros políticos estadounidenses, esos son los principales factores que han generado los más recientes tiroteos en el país norteamericano. En ningún momento se han referido al descontrol en la venta legal de armamento, o al discurso de odio que él mismo ha difundido desde su carrera por la presidencia en 2016.

De hecho, no es necesario explorar el pasado para descubrir que el presidente también es parte del problema. Sus actuales anuncios dirigidos en Facebook, que forman parte de su campaña de reelección para 2020, se asemejan al manifiesto de Patrick Crusius, quien el pasado sábado asesinó a 22 personas y dejó a otras 24 heridas en El Paso, Texas.

Poco antes de realizar el atentado, el tirador publicó un mensaje en 8chan para develar su próximo movimiento. Un extracto del mismo, compartido por Vice, menciona lo siguiente: "Este ataque es una respuesta a la invasión hispana en Texas. Tomaremos el control del gobierno local y estatal de mi amado Texas, cambiando la política para satisfacer de mejor manera sus necesidades".

La declaración sigue una línea bastante similar a la publicidad del mandatario en la red social: "¡Tenemos una invasión! Estamos construyendo el muro para detenerla. Los demócratas nos demandarán. ¡Pero queremos un país seguro! Es crítico que detengamos la invasión". Aunque Trump no lo reconozca, sus palabras han influenciado a la ola de odio que se vive actualmente en los Estados Unidos contra los migrantes.

Según la firma Bully Pulpit Interactive, la campaña de Trump gastó 1,1 millones de dólares en anuncios de Facebook entre el 30 de marzo y el 27 de julio, todos ellos relacionados con temas migratorios. Sin embargo, señalan que desde mayo de 2018 se ha empleado publicidad con referencias a la supuesta "invasión". Uno de ellos expresa: "La crisis en la frontera sur es peor de lo que la mayoría entiende. Hice varios viajes a la frontera para mostrar la verdadera invasión que ocurre, pero los demócratas y los medios de noticias falsas simplemente no me escuchan".

Otro de los anuncios en vídeo, dirigido exclusivamente a la población de Arizona y Florida, fue eliminado por Facebook en noviembre del 2018 por su contenido racista y anti-inmigrante. "Este anuncio viola la política publicitaria de Facebook contra el contenido sensacionalista, por ello lo estamos rechazando. Si bien el video puede publicarse en Facebook, no puede recibir una distribución paga", agregó la empresa de Menlo Park en aquel entonces.

Jennifer Epps-Addison, ejecutiva del Centro para la Acción por la Democracia Popular, afirmó a Vice que el gobernante usa la publicidad en redes sociales para "difundir el odio y la información errónea sobre los inmigrantes". Por su parte, el republicano Joaquin Castro no dudó en atacar la campaña de Trump, cuestionando en qué momento dejarán de describir a los hispanos como "invasores", la misma forma en que lo hizo el tirador.

Trump no solo se ha apoyado a los anuncios digitales para cargar contra los migrantes. Apenas a principios de junio, aprovechó su cuenta de Twitter para lanzar una amenaza a México y utilizar el mismo término: "O detienen la invasión a nuestro país con traficantes de drogas, cárteles, traficantes de personas e inmigrantes ilegales, o nuestras empresas y trabajos a los que se les ha permitido tontamente moverse a la frontera sur regresarán a Estados Unidos por medio de aranceles".

Teniendo en cuenta el historial de Facebook en este tipo de situaciones, no podemos esperar acciones tajantes de su parte, pues también estarían frenando su negocio más redituable, la publicidad. Twitter ya oculta los tweets de políticos que violan su normativa de uso, sin embargo, no se eliminan de forma definitiva. El discurso de odio es un problema grave en internet y las plataformas no están haciendo lo suficiente para detener su difusión.