– Ago 1, 2019, 16:06 (CET)

El poder y los secretos: la futura serie basada en la película ‘Fast Color’ es mucho más de lo que parece

Fast Color (2018) dirigida por Julia Hart será adaptada a una serie por el canal de suscripción stream Amazon Prime. Y aunque pueda parecer la enésima versión de una historia superheroica, es mucho más que eso. Con su inteligente mirada al poder, la futura producción del canal promete un acercamiento original a la forma en que concebimos al héroe en la actualidad.

Amazon Prime continúa con su cuidadosa selección de un catálogo de series de calidad: el próximo proyecto del canal llevará a la pequeña pantalla la historia de la película independiente del 2018 Fast Color, que fue un discreto éxito en el pasado South by Southwest, gracias a su fresco planteamiento sobre los superhéroes. Según la web de espectáculos Deadline, el futuro show contará con la producción de Juvee Productions —propiedad de la ganadora del premio Oscar Viola Davis— y Julius Tennon. Julia Hart y Jordan Horowitz —guionistas de la versión original— también participarán en el proyecto.

Fast Color recibió elogios por su historia sobre tres generaciones de mujeres afroamericanas unidas por el hecho de poseer capacidades sobrehumanas. Se trata de una revisión fresca del mito del superhéroe, que además agrega un considerable elemento social y cultural a los personajes y su contexto.

La serie homónima de Amazon Prime tocará los mismos tópicos que el guión cinematográfico, aunque agregará la ya inevitable posibilidad de salvar al mundo como parte sustancial del argumento. La sinopsis que incluye el anuncio de la producción señala además que la serie mantendrá el acento sobre lo social y el sentido de la pertenencia étnica. El guion contará la historia de Ruth —ex drogadicta y prófuga— que regresa al hogar de su infancia y descubre que aún puede utilizar todo tipo de poderes que creía perdidos. La novedad le conectará con tres generaciones de mujeres de su familia, lo que le permitirá conocerse a sí misma y a su herencia, además de —por supuesto— descubrir que el secreto que permitirá salvar el mundo, está relacionado con sus portentosas habilidades.

Para la directora y guionista Julia Hart, el entusiasmo alrededor de Fast Color ha sido toda una sorpresa, lo mismo que la posibilidad de extender y ampliar la historia gracias a Amazon Prime. “Desde el día en que se estrenó en SXSW, hubo un increíble apoyo para la película”, dijo Hart en el anuncio oficial. “No podríamos estar más entusiasmados con la oportunidad de seguir viviendo en este mundo, con estas mujeres, y no podemos imaginar mejores parejas que Viola y Julius y Mickey y Pete y todos en Amazon”.

Pero, ¿qué podemos esperar de una historia intimista y pequeña que deberá competir con grandes franquicias de superhéroes y personajes de arraigo Universal? Mucho más de lo parece.

Tres mujeres y un mundo misterioso

El film de Julia Hart es una reflexión sobre las implicaciones del poder, la identidad y los lazos familiares. Para Hart era de considerable importancia que Ruth (interpretada en la pantalla grande por Gugu Mbatha-Raw) recorriera un camino del héroe más cercano a la redención que al descubrimiento de sus capacidades asombrosas, algo que la directora logra con acierto, inteligencia y sensibilidad.

En Fast Color nada es sencillo, aunque lo parezca. Con su enfoque minimalista sobre el superhéroe, el metraje se convierte en una reflexión pausada sobre la individualidad y las implicaciones colectivas de las decisiones personales. El mundo está envuelto en una lenta tragedia global que comienza por una sequía de considerable duración, cuando Ruth regresa a la granja remota y aislada en la que creció. Para ella, los poderes heredados no son prodigios ni muchos menos dones, sino un secreto que debe guardar celosamente, tal y como lo ha hecho desde la niñez.

Ruth no es un personaje fácil de comprender y rompe de manera frontal con el estereotipo de las superheroínas, que asumen sus capacidades desde cierto estoicismo. Al contrario, está atormentada por todo tipo de culpas relacionadas con la fuerza destructiva que habita en su interior y que la película se toma tiempo y paciencia para revelar. La Ruth cinematográfica es también una drogadicta en recuperación: las drogas le han permitido controlar sus habilidades, pero de inmediato resulta bastante claro, que lo que sea que ella puede hacer, tiene una relación directa con su voluntad para crear o destruir.

En casa le espera su Madre Bo (Lorraine Toussaint) que, como ella, tiene mucho que ocultar bajo su apariencia de matrona feliz y su hija Lila (Saniya Sidney), que ha estado al cuidado de su abuela desde que su madre decidió partir, aterrorizada por lo que podía hacer. Como toda película de origen de superhéroes que se precie, también hay una pequeña conspiración al fondo de la historia y en esta oportunidad, tiene evidente relación con la posibilidad de relevar el secreto de Ruth y su madre. Pero el pequeño conflicto es mucho menos importante que la relación entre las tres mujeres y la forma en que Hart reflexiona sobre las implicaciones del poder y la responsabilidad que genera, un tópico que ya se ha tocado de manera más o menos afortunada en el cine, pero que en esta ocasión toma un tono intimista y privado que lo racionaliza de manera por completo distinta.

Otro de los aciertos de Hart es convertir la distopía en un escenario que no interfiere —ni tampoco es de capital importancia— en la forma en que los personajes miran el futuro. A medida que el guión avanza y se hace más profundo — y descubrimos que Lila y su abuela tienen super capacidades que les permiten destruir y construir la materia con una potencia asombrosa — Hart hace un cuidadoso acento en la parábola feminista de mujeres poderosas que deben esconder sus poderes. Mucho más, afroamericanas que analizan la cuestión del poder desde cierta discreción amarga. Al final, la película toca temas tan diversos como la raza, la adicción, el desarraigo, el miedo a la responsabilidad y la mirada al futuro, sin ser directa ni tampoco, pontificar. Un logro que convierte a Fast Color en una extraña combinación de contenida reflexión filosófica y sí, una buena película de superhéroes.

¿Podemos esperar lo mismo de la serie de Amazon Prime? Aún sin fecha de estreno, la futura producción promete analizar la complejidad del empoderamiento femenino y como esa capacidad (cual sea) influye en un mundo en conflicto.