La princesa Mononoke es sin duda una de las películas más queridas del Studio Ghibli. Escrita y dirigida por el mítico Hayao Miyasaki, se trata del undécimo largometraje del estudio. En Japón fue estrenada el 12 de junio de 1997 y rápidamente se convirtió en un éxito. Su profunda y simbólica mirada a la lucha de la naturaleza por prevalecer, además de su misticismo y su interpretación del Japón antiguo, la convirtieron en una cinta de culto.

Por su parte, Disney siempre está atento —para bien y para mal— a las producciones exitosas y, claro, no fue inmune al éxito inmediato de La princesa Mononoke. Así, a través de su subsidiaria Miramax, la compañía que dirigiera Harvey Weinstein, quiso distribuir la cinta en el mercado occidental. Para ello Miramax invirtió una gran suma para la adaptación, principalmente para contratar a artistas reconocidos para dar la voz a los personajes —entre ellos: Gillian Anderson, Billy Crudup, Billy Bob Thornton y Claire Danes—. La estrategia no le funcionó del todo, pues el estreno de la cinta tuvo lugar en un número muy limitado de salas y por tanto una recaudación en taquilla menor a lo esperado. Eso sí, la adaptación de Miramax sirvió para que la distribución en DVD fuera un éxito.

Aunque la historia anterior no es del todo desconocida, sí que es interesante lo que recientemente dio a conocer Neil Gaiman. Y es que por fin pudo hablar de "su secreto más oculto", es decir, el por qué no aparece en los créditos de 'La princesa Mononoke' como el guionista de la versión en inglés. Y es que Gaiman, quien por cierto obtuvo el trabajo por recomendación del propio Quentin Tarantino, ha explicado que Ghibli solicitó que se recortaran al mínimo los créditos de la gente de Miramax, y fue así que mientras los nombres de los ejecutivos permanecieron, el de él fue "prescindible contractualmente".

La adaptación de La princesa Mononoke se considera una de las mejores de las del Studio Ghibli, sin embargo, al parecer los todo poderosos ejecutivos de Miramax decidieron que no era tan relevante conservar al responsable de ella: Neil Gaiman.

El día que Miyasaki "derrotó" a Harvey Weinstein

Pero ahí no queda todo, las desavenencias entre el Studio Ghibli y Miramax no fueron pocas. Y es que la productora estadounidense, en específico su infame director, Harvey Weinstein, se involucraba personalmente en las películas que producía y distribuía, a tal grado que tomaba decisiones sobre ellas. El propio Miyasaki tuvo que poner un alto a las atribuciones que se tomaba Weinstein, pues para la adaptación de La princesa Mononoke había hecho demasiados cortes que no fueron del agrado del director japonés. Según cuenta Hayao Miyasaki le envió un paquete a Weinstein en el cual había una katana y una nota que decía "no más cortes". Miyasaki ha declarado al respecto: "Lo derroté", pues los cortes del, ahora derrocado, Harvey Weinstein cesaron.

Así pues, el gran secreto que Neil Gaiman ha ventilado sobre La princesa Mononoke es cómo fue que su crédito fue borrado en favor de los nombres de los ejecutivos de Miramax. A 20 años de lo sucedido viene a cuento la frase de que "la historia pone las cosas en su lugar". En este caso, La princesa Mononoke es un título de culto que tiene millones de seguidores alrededor del mundo, Neil Gaiman es un escritor reconocido, también con una gran cantidad de seguidores y admiradores de su trabajo, Hayao Miyasaki es uno de los directores más queridos del cine de animación, todo esto mientras que los ejecutivos de Miramax han caído por el propio peso de sus actos.

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