La discusión venía de la mano de la propia actualidad del sector del taxi. Fefetaxi publicaba en sus redes sociales dos cuestiones relevantes para el colectivo. La primera de ellas que desde el inicio del mes de julio es obligatorio, tanto para taxi como para VTC, llevar las populares matrículas azules. Por otro lado, también adelantaban las medidas que estudia implantar el Ayuntamiento de Madrid; entre ellas las de eliminar el día de libranza semanal, ampliar las jornadas de fin de semana e incluir el precio cerrado para todos –algo que ahora solo está permitido para los viajes precontratados, como el modelo de usa FreeNow (MyTaxi)–. Élite Taxi, conocidos por ser los más radicales dentro del sector, no necesitó más motivos para cargar contra la federación.

"¿De qué lado estáis?", cita la cuenta de Élite en su delegación en la Costa del Sol. Desde hace tiempo es conocida la poca amistad que se tienen ambas asociaciones, por lo general cada una marchando bajo sus propios intereses en la cuestión de la lucha contra los negocios de las VTC. Un perfil mucho más activista de Élite ha chocado de frente con el políticamente correcto de Fedetaxi. La huelga general de 2019, más las consecutivas de 2018, solo supuso un acercamiento temporal entre ambas posiciones con la idea de mantener la unidad ante las autoridades encargadas de recibir las propuestas del colectivo. De hecho, en más de una ocasión, Fedetaxi ha tenido que secundar, a regañadientes, las iniciativas de Élite. Esta situación, de hecho, ha sido una de las más criticadas al propio sector: su disgregación en pequeñas comunidades que no operan bajo una identidad e intención comunes.

Acusaciones de equiparar las VTC con el taxi por el tema de las matrículas azules y de que, por extensión, haya crecido el número de estos permisos en circulación. Acusaciones a un rechazo a la vinculación del taxi a los partidos de izquierdas, concretamente Unidas Podemos, que en los meses previos a las elecciones defendía los derechos del taxi frente a compañías multinacionales como Uber y Cabify. "Estáis en la misma línea que PP, CS y VOX y ya sabemos lo que éstos partidos quieren para nosotros", le recrimina Élite a Fedetaxi. A partir de aquí, toda una serie de reproches que escalan hasta la descalificación pública. y todo, a ojos del mundo.