La llegada de Alexa, el asistente para el hogar de Amazon marcó la sentencia de muerte de uno de los primeros intentos de convertir el hogar en un lugar inteligente de la mano de Bezos.

Nacían en 2015, aunque a España no llegaron hasta noviembre de 2016, para aportar algo de inteligencia a las compras dentro de la tienda virtual. Conocidos como Dash Buttons, estos pequeños dispositivos conectados a internet tenían la habilidad de hacer compras instantáneas de un producto en concreto. Un botón bien situado en la lavadora permitía pedir detergente justo en el momento en el que se ha acabado. Así con un sinfín de botones, repartidos por toda la casa, que una larga lista de marcas empezaron a patrocinar con la idea de crear vínculos con sus clientes. Allá por 2015, la realmente incómoda propuesta de Amazon tenía sentido; después de todo se encontraba en los albores del IoT.

A principios de este año, la compañía se ponía en contacto con los usuarios aún supervivientes para informarles que si bien dejaban de vender los botones inteligentes, el servicio seguiría a la orden del día. Ahora, Amazon ha vuelto a dirigirse a los usuarios para informarles de la última actualización: el 31 de agosto, todos los Dash Buttons dejarán de tener servicio. La tecnológica les invita, por tanto, a que se deshagan de ellos con el servicio de recogida que ponen a su disposición de forma gratuita.

¿Los echará alguien de menos? Quién podría echar de menos comprar pulsando un botón cuando ahora se puede hacer mediante la voz. Estos es lo que opinan los propios clientes del sistema. En declaraciones a CNET, Amazon aseguraba que los pedidos a través de los botones conectados eran puramente testimoniales y que, además, venían reduciéndose desde hace bastante tiempo. A ojos de Amazon es, sin duda, un producto obsoleto que requería más mantenimiento que réditos.

Pero, ¿realmente funcionaron en algún momento? Pocos, o ninguno, de los rivales de Amazon se atrevieron a sacar su propia versión de Dash Button. Muchos pensaron que era una locura o, incluso, una broma. De hecho, el anuncio coincidió con el Día de los Inocentes en Estados Unidos. Walmart y Target se centraron en las compras a través de asistentes virtuales, era demasiado para competir contra Amazon; Telefónica, por su parte, también creo su propio botón que tampoco terminó de cuajar salvo por un acuerdo temporal con Telepizza. La llegada de las aplicaciones delivery dejaron atrás la propuesta de pedir pizza a través de un sistema de botones.