La pasada tarde del miércoles, a las 17:16, los vecinos y turistas de la isla italiana Stromboli, situada al norte de Sicilia, se tapaban los oídos ante un ruido atronador, que en cuestión de segundos envolvió todo con una nube de humo y cenizas. Algunos de los presentes huyeron despavoridos y otros se lanzaron al mar al comprobar que se trataba del volcán del mismo nombre, que había entrado violentamente en erupción, lanzando al aire bocanadas de lava y rocas. Además, el derrame de lava provocó varios incendios en las zonas circundantes.

Como consecuencia de lo sucedido, un excursionista murió y otra persona resultó herida. El Stromboli es uno de los volcanes más activos del mundo y, de hecho, se ha mantenido “despierto” prácticamente sin descanso desde 1932. Sin embargo, su actividad normalmente no es demasiado intensa, por lo que los turistas acostumbran a ascender hasta su cima, para observar el interior de sus cinco cráteres. Por desgracia, pasear sobre él o a su alrededor en el día de ayer se convirtió en un deporte claramente de riesgo.

Erupción stromboliana

Al contrario que otros volcanes, el Stromboli tiene una manera peculiar de entrar en erupción, pues no solo lanza lava y cenizas al exterior, sino que parte del material magmático se solidifica antes de tocar el suelo, dando lugar a una especie de proyectiles, conocidos como bombas volcánicas. De hecho, parece ser que fue una de estas bombas la responsable de la víctima ocasionada por la erupción.

Estos proyectiles superan siempre los 64 milímetros de diámetro, pero pueden llegar a ser mucho más grandes, incluso de más de un metro. Salen despedidos a gran velocidad y pueden alcanzar distancias de varios kilómetros. En cuanto a su forma, aunque a menudo es esférica, en otras ocasiones es muy variable. Las más fluidas adoptan forma de husos o trenzas durante el vuelo. En otras, conocidas como de corteza de pan, el exterior se solidifica en el aire, dando lugar a grietas. Finalmente, puede ocurrir que se mantenga con forma homogénea y no llegue a solidificarse, en cuyo caso toman el poco agradable nombre de estiércol de vaca.

Este tipo de erupciones se han registrado en un gran número de volcanes de todo el mundo. Es conocido el caso del volcán colombiano de Galeras, que en 1993 fue responsable de la muerte de seis personas a causa del lanzamiento de bombas volcánicas. También es frecuente que salgan despedidas del Monte Erebus, en la Antártida. Sin embargo, son mucho más características del Stromboli, hasta el punto de que este tipo de eventos se conocen como erupciones strombolianas.

Aviso previo

Unas horas antes de la erupción, a las 14:44, el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología había registrado derrames de lava y pequeñas explosiones. Más tarde, después de la gran explosión, se dieron hasta 20 pequeños estallidos más y una actividad sísmica mínima, que ha ido disminuyendo con el paso de las horas.

De momento, este nuevo rugido parece haber llegado a su fin, pero permanecerá mucho tiempo en la memoria de quienes presenciaron cómo un trozo de infierno emergía a través de la chimenea del Stromboli.