La marcha definitiva de 3D Touch ha sobrevolado el cielo de Cupertino durante los últimos meses. La característica ya se ausentó en el iPhone XR, el tercer iPhone más avanzado del catálogo actual de la marca, aunque se creyó que la explicación estaba relacionada con el ahorro de costes –sobre todo teniendo en cuenta que los dos modelos más avanzados de la marca (iPhone XS y iPhone XS Max) sí ofrecen esta funcionalidad–.

Con la próxima generación de iPhone, no obstante, la retirada de 3D Touch podría ser un hecho para todos los modelos, según DigiTimes. La publicación especializada cita a fuentes anónimas relacionadas con TPK y GIS, dos de los proveedores involucrados en la producción de los paneles táctiles para el iPhone y el iPad.

DigiTimes también asegura que Apple está valorando la incorporación de BOE como proveedor de paneles OLED, lo que permitiría a la compañía norteamericana diversificar aún más la manufactura de este tipo de pantallas.

Se espera que la próxima generación de iPhone cuente con mejores procesadores, baterías de mayor tamaño y un sistema de recarga inversa que permita la recarga de accesorios (como los AirPods) mediante el estándar Qi. También se espera un nuevo módulo fotográfico compuesto por tres sensores en los modelos más avanzados. El sucesor del iPhone XR, sin embargo, montaría únicamente dos cámaras en la región posterior.

Siguiendo el calendario de lanzamientos habitual, Apple presentaría la siguiente generación del iPhone entre el 9 y el 15 de septiembre. Esta llegaría acompañada de una nueva generación de Apple Watch, nuevas versiones de las plataformas de software y, quizá, el lanzamiento comercial de algunos de los servicios anunciados durante el pasado mes de marzo.