Hace poco un estudio reveló que las leyes que regulan la venta de tabaco a menores de 21 años ha rendido frutos y se ha observado una disminución en el hábito de fumar entre jóvenes de 18 a 20 años de edad.

El cigarrillo es consumido principalmente por la nicotina, que tiene un efecto relajante en el organismo humano. Sin embargo, su impacto es más negativo que positivo, pues es el causante de enfermedades graves como el cáncer de pulmón.

Ahora una los científicos de la Universidad de Bath, en Reino Unido, han informado que el humo del cigarrillo también es dañino pero desde otro punto de vista. Este parece tener una fuerte influencia en el desarrollo de resistencia a los antibióticos en bacterias como el 'Staphylococcus aureus resistente a la meticilina' (SARM).

Algunas cepas se hacen resistentes expuestas al humo

SARM
El SARM es una de las bacterias resistentes a los medicamentos que más preocupa a la comunidad médica. Suele causar infecciones en la piel y a nivel respiratorio.

Staphylococcus aureus es un bacteria patógena que afecta a los seres humanos. Por lo general se encuentran en la piel, y causan infecciones cutáneas, pero también puede colonizar la nasofaringe y causar una gran variedad de infecciones en la zona, como neumonía y endocarditis.

Para este estudio, los investigadores expusieron seis cepas de referencia de la bacteria SARM al humo de cigarrillo, las cuales fueron escogidas según su relevancia clínica y diversidad genética.

Se observó que no todas las cepas respondieron al humo del cigarrillo de la misma manera. Algunas de ellas, como las que causan infecciones invasivas, mostraron una mayor resistencia al antibiótico rifampicina, así como una mayor capacidad de invasión y persistencia. Los autores sospechan que la exposición a este humo también modifica la resistencia a otros antibióticos.

El humo del cigarrillo estimula la mutación

El resultado parece estar relacionado con el estrés que causa el humo del cigarrillo a la bacteria una vez que esta se expone. El humo genera una respuesta de emergencia en la que S. aureus aumenta la tasa de mutación en el ADN microbiano, lo cual hace que desarrollen resistencia y persistencia. De esta forma, se hace mucho más capaces de resistir a los antibióticos.

En su estudio, mencionan las variantes de colonia pequeña, que son las pequeñas poblaciones resultantes de la mutación que se adaptan a condiciones adversa como las creadas por la presencia del humo del cigarrillo. En investigaciones previas, estas se han relacionado con el desarrollo de infecciones crónicas en los fumadores.

Si analizamos un poco el perfil de los fumadores, encontraremos entre sus rasgos problemas respiratorios: aparentes alergias, tos seca y propensión a infecciones en la garganta. Ya en el pasado se ha atribuido esta mayor propensión a los efectos dañinos del humo en el sistema inmunológico, pero con este nuevo estudio queda demostrado que no solo se debe a ello, sino a que las bacterias se hacen más resistentes en ellos.

En un futuro quizás no tan lejano, se evaluará la forma en que la contaminación del aire y los gases de escape del diesel y otras sustancias influyen en las poblaciones de microbios presentes en la zona nasal humana, pues suelen contener compuestos similares a los presentes en el humo del cigarrillo.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy