Aunque el veto de Estados Unidos a China se ha suavizado un poco, lo cierto es que la incertidumbre sobre el futuro de las relaciones comerciales entre ambos países todavía son un foco de preocupación para las compañías que tienen su producción en el país asiático. Ahora, y al igual que con el caso de Nintendo, Apple o Google, todo parece indicar que tanto HP, Dell, Microsoft, como Amazon están pensando en reducir su dependencia de los fabricantes chinos.

De la misma manera que sucedió en el pasado con Apple, ha sido Nikkei la que ha apuntado que los dos fabricantes de ordenadores, Dell y HP, están buscando la forma de mover hasta un 30% del total de la producción de PCs fuera de China. En el caso de Microsoft, los planes irían más encaminados a mover cerca de producción de Xbox a otras regiones, y Amazon buscaría desplazar la fabricación de parte de Kindle y Echos fuera de las fronteras chinas.

Y no serían las únicas, puesto que Acer y Asustek estarían en la misma tesitura, buscando otros destinos más interesantes para fabricar parte de sus dispositivos. En este contexto, parece que las grandes corporaciones tecnológicas pueden dar un golpe en la mesa a la industria de producción y a los ensambladores chinos, puesto que actualmente es el mayor país fabricante de dispositivos tecnológicos del mundo, muy por encima de cualquier otro destino de asiático.

Sea como sea, estos extremos no están confirmados, y buen puede servir de punto de presión para que Estados Unidos relajen sus pretensiones respecto a la guerra comercial, puesto que tanto las compañías norteamericanas como el propio tejido industrial chino tienen mucho que perder en este pulso entre ambos países.