Después del emotivo final de Vengadores: Endgame parecía que Spider-Man: Lejos de casa llegaría con el pie cambiado para cerrar la Fase 3 del UCM. No por nada, Endgame fue anunciado como el verdadero gran final, por lo que la película de Peter Parker servía apenas como un epílogo del que nadie esperaba gran cosa. Sin embargo, ha demostrado ser un gran puente entre la Fase 3 y la Fase 4. Este artículo contiene spoilers de toda la película.

La cinta de John Watts comienza apenas unos meses después de la batalla final contra Thanos, siguiendo de cerca la recuperación de Peter. El joven Spider-Man está muy afectado por la muerte de su mentor y una pregunta en una rueda de prensa lo deja completamente mudo: “¿Vas a ser el nuevo Iron Man?” Peter no sabe qué responder y termina huyendo de la sala.

En efecto, durante toda el filme existe una sensación de relevo generacional que Marvel lleva queriendo vendernos desde el estreno de Capitana Marvel. Los habitantes de la Tierra son presas de una constante incertidumbre: el “Blip”, los ataques alienígenas y ahora la desaparición de los Vengadores han dejado un panorama de inestabilidad que nadie sabe muy bien cómo manejar. Están esperando a que alguien ocupe el lugar que Tony Stark ha dejado libre.

Por todo ello es muy importante en la vida de Peter el momento en que le entregan las gafas E.D.I.T.H., el sistema de defensa que Tony había dejado preparado antes de su muerte. Junto a ellas hay una nota: “Para el nuevo Iron Man, confío en ti”. En un primer momento, Peter se ve desbordado ante las implicaciones de este regalo de su mentor, al contrario que en Spider-Man: Homecoming, en la que quiere que lo tomen en serio y se convierta en un Vengador. Parece que la guerra contra Thanos ha hecho madurar a Peter, ya que ahora se toma mucho más en serio su responsabilidad como héroe.

Todo se le complica aún más cuando Furia contacta con él para luchar contra los Elementales y se ve solo ante la amenaza. Ninguno de los otros Vengadores puede ayudarle y el joven no se ve capaz de enfrentar el ataque por su cuenta. Por eso, la llegada de Quentin Beck como Misterio supondrá todo un alivio para él y no tarda en dejar el peso de la misión sobre sus hombros.

Lo que Peter desconoce es que Misterio es un fraude, un hombre con aires de grandeza que desea [controlar la verdad](ENLACE DEEP FAKES) y convertirse en el nuevo superhéroe preferido de la Humanidad. Todo gracias a su avanzada tecnología y los ataques fingidos de sus drones y proyecciones holográficas. Sus tretas para conseguir que Peter le entregue E.D.I.T.H. demuestran una cosa: que el poder de Iron Man en las manos equivocadas tendría consecuencias nefastas. Y también que Peter carece de toda la desconfianza de la que se servía Tony.

Esta ingenuidad propia de la adolescencia es una flaqueza en algunos aspectos, pero un poderoso recurso en otros. Peter Parker siempre va a pensar lo mejor de los demás, y no tiene las inseguridades ni las ambiciones de Tony. Es un joven de buenas intenciones y balanza moral al nivel de Capitán América, con el añadido de sus conocimientos físicos y tecnológicos. Justo lo que necesita para entender y controlar la maquinaria Stark.

Sin embargo, no podemos obviar que ni siquiera ha cumplido la veintena y las características que lo convierten en un buen superhéroe también le han jugado malas pasadas, como confiar en Misterio. Sin embargo, es tenaz y persistente y al final de la película consigue vencerle. ¿Qué hay más propio de Iron Man que meter la pata y después arriesgarlo todo para solucionarlo? Su sentido de la responsabilidad, aunque diferente para ambos, en una de las caracteríticas que más los une.

En una escena de revelaciones heroicas, Peter recupera la confianza en sí mismo y traza un plan para acabar con Misterio. Mientras trabaja en el diseño de su nuevo traje, Happy Hogan lo mira con la nostalgia en los ojos: está viendo una versión más joven de su viejo amigo. En sus propias palabras: “Nadie puede estar a la altura de Tony, ni siquiera Tony”, pero no es eso lo que se espera de Peter, sino que utilice los recursos de Iron Man para convertirse en algo mejor de lo que Tony Stark nunca pudo conseguir.

Del mismo modo que Steve Rogers cedió su escudo a Falcon, quizá es el momento de que Peter asuma el puesto de su mentor. No será como tal el nuevo Iron Man, sino más bien el sucesor de Tony Stark, un cargo que ostentará con su propio estilo. Nos queda por ver cómo se tomarán el nuevo papel de Spider-Man los Vengadores adultos que aún viven.