Aunque el 5G sea el término de moda por el comienzo de su despliegue comercial en las ciudades –en España ya son 15 las que cuentan con una conexión parcial a estas redes–, esta tecnología va mucho más allá del uso común en los smartphones. Porque si dicha conectividad promete cambiar el modo de navegar con dispositivos móviles, también tiene todos los visos para convertirse en una pieza clave para la industria automovilística.

Esto era algo que la Comisión Europea parecía no querer ver hasta el momento, pues desde hace unos meses estaba decidida a impulsar la conexión Wi-Fi como el estándar a implementar en los vehículos para que estos pudieran permanecer conectados de manera constante a internet. Este pasado jueves, sin embargo, recibió una rotunda respuesta por parte de los diferentes países de la Unión en una votación donde 21 de los 28 miembros se manifestaron en contra de este plan y a favor de la implantación del 5G como conectividad por defecto.

España, Italia o Alemania se encuentran entre los países que apuestan por esta última tecnología, y lo hacen con la firme convicción de que es aquella que puede proporcionar una mejor solución en base a su conexión más rápida, su menor latencia y el mayor alcance frente a la "obsoleta Wi-Fi". Entre los argumentos que esgrimía la otra parte se encontraba, principalmente, que el 5G aún tardará años en ser implantado de manera definitiva, mientras que la otra se podría comenzar a utilizar en el presente más inmediato.

La conectividad permanente en los vehículos se espera que ayude a aumentar la seguridad en las carreteras de manera drástica, avisando de tráfico, incidentes y otros sucesos que sean de interés para los conductores en tiempo real. Es de esperar, por consiguiente, que durante los próximos años se intensifique de manera muy especial esta vertiente del 5G y no solo aquella concerniente a los dispositivos móviles en entornos urbanos.

Los grandes beneficiados por el 5G

La industria automovilística lleva tiempo pugnando por ver quién es el vencedor a la hora de implantar un estándar de conectividad para los vehículos. Por un lado, Toyota, Volkswagen o Renault se encontraban entre los partidarios de la conexión Wi-Fi como prioritaria; por otro, Daimler (Mercedes-Benz, Smart), BMW, Ford o el Grupo PSA (Peugeot, Citroën) apostaban por el 5G.

No obstante, de anteponerse el 5G –como parece que ocurrirá–, habrá otros grandes beneficiados además de los fabricantes de automóviles. Se trata de las compañías de telecomunicaciones y los fabricantes de equipamiento para las redes 5G, quienes ahora contarán con más clientes –y más financiación, probablemente– para efectuar el despliegue de infraestructura durante los próximos años. La inversión en dicha conectividad es y será ingente de aquí en adelante, por lo que una implantación de este nivel como estándar para la industria automovilística en suelo europeo supone una importante victoria.

"Las soluciones móviles y 5G están de nuevo en el contexto de la seguridad vial. La industria automotriz ahora es libre de elegir la mejor tecnología para proteger a los usuarios y conductores de carreteras", ha expresado tras la votación el director general de ETNO (Asociación Europea de Operadores de Redes de Telecomunicaciones, por sus siglas en inglés), según recoge Reuters. Entre los miembros de dicha Asociación se encuentran gigantes del sector como Orange, Telefónica o, Deutsche Telekom o BT, teniendo también en ella presencia empresas clave para la implantación del 5G como Qualcomm, Huawei, Nokia o Ericsson.

Junto con los usuarios –cuando se complete el despliegue– estos son los grandes beneficiados de que el 5G sea elegido por encima del Wi-Fi que, desde luego, ayudará a impulsar el desarrollo e instauración del mismo. Los primeros smartphones con 5G ya están aquí, pero eso es solo la punta del iceberg de un nuevo panorama donde la conectividad bajo este estándar se extenderá a un amplio rango de contextos y situaciones.