El Galaxy Fold prometía ser un antes y después para la industria de la telefonía móvil. No obstante, tras los diversos problemas reportados con su pantalla, resultó ser una piedra en el camino para Samsung, que finalmente se vio obligada a posponer el lanzamiento del dispositivo plegable. De hecho, hasta el momento seguimos sin saber cuándo estará disponible. Pese a lo anterior, el fabricante sigue ideando nuevos modelos de teléfonos que podrían convertirse en una realidad en el futuro próximo.

El portal Let's Go Digital descubrió que el fabricante patentó un dispositivo con pantalla "enrollable". En primera instancia, las ilustraciones muestran un teléfono muy parecido a los plegables que se han estado patentando en los últimos años. Sin embargo, en el interior se encuentra un mecanismo que puede enrollar y "esconder" parte de la pantalla, haciendo que el dispositivo aumente o reduzca sus dimensiones.

Al desenrollarse, el panel incrementa su tamaño de manera considerable. Eso sí, los bordes del smartphone se mantienen en el mismo lugar, pues la pantalla se despliega hacia la parte superior. Lo anterior evita que los usuarios deban cambiar la posición de sus manos para sostener el teléfono.

Otro detalle interesante es que, cuando la pantalla se encuentra desplegada en su totalidad, la cámara, el altavoz y el resto sensores frontales se alejan de su posición original. Según la descripción de la patente, sería posible desenrollar el panel de forma manual o por medio de una función mecánica.

Las compañías tecnológicas constantemente registran patentes para proteger sus ideas, pero es importante recordar que no siempre ven la luz en productos comerciales. Actualmente, Samsung está enfrentando el reto de solucionar los fallos del Galaxy Fold para lanzarlo al mercado. Hace algunas horas, ETNews reportó que los problemas han sido resueltos y muy pronto se pondrá a la venta. Lo sabremos en las próximas semanas.

Las pantallas enrollables no son algo nuevo. En el CES 2019, LG presentó un televisor OLED 4K que se enrolla en su propia base. El objetivo del fabricante es desaparecerlo de la vista cuando no está en uso, aunque una parte se puede mantener desplegada para mostrar información como el control de dispositivos inteligentes o la reproducción de música.