– Jun 19, 2019, 1:34 (CET)

La próxima película del Joker necesita ser violenta

El director necesita recurrir a la violencia explícita para que su obra pueda ser comprendida en su totalidad, sobre todo si el Joker representa el horror, más que el sufrimiento.

Para alivio —y expectativa de buena parte de los fanáticos de la productora DC— el director Todd Phillips confirmó en los comentarios de una foto publicada en su cuenta de Instagram que la venidera película basada en el emblemático Joker tendrá una clasificación R o sólo para adultos. La noticia, confirma los rumores sobre la violencia explícita en el film y también, el tono mucho más oscuro, a diferencia de cualquier otra llevada a la pantalla en el Universo Extendido de DC

Protagonizado en esta oportunidad por el actor Joaquin Phoenix, el Joker será la quintaesencia del villano con una película de origen que sigue la línea realista de la trilogía de Christopher Nolan, o eso parece indicar el tráiler estrenado el 3 de abril del 2019, en la que la lóbrega figura de príncipe payaso tiene una connotación mucho más oscura que la encarnación a manos del actor Jared Leto, su referencia más cercana.

Con la puerta abierta para mostrar escenas mucho más duras y explícitas, la película se une al selecto grupo de superhéroes con clasificación “sólo adultos”, que también incluyen a Deadpool (2016) de Tim Miller y a Watchmen (2009) de Zack Snyder.

La próxima película del Joker recorrerá su propia caída a los infiernos en lo que parece ser una reinvención retorcida y perversa del clásico de Martin Scorsese, The King of Comedy (1983), un punto que Robert De Niro confirmó, luego del estreno del tráiler. "Hay una conexión clara entre ambas historias", explicó el actor, lo que deja entrever que la historia de Phillips se concentrará en el mundo emocional del legendario archivillano de Batman y su lento derrumbe hacia el crimen. 

Esta vuelta tuerca hacia la oscuridad, es quizás uno de los elementos más llamativos del futuro largometraje, que aunque no forma parte del Universo Extendido de DC, sí es parte de la propuesta de la productora. Tampoco está directamente conectada con Batman o lo que hasta ahora, se ha mostrado en pantalla acerca de la relación entre el héroe y su más reconocido enemigo. Según Phoenix y Philip, el nuevo Joker toma una original dirección que muestra la transformación de un hombre herido a un criminal peligroso.

Despreciable, astuto y en ocasiones directamente absurdo, la cualidad del Joker para representar el desenfreno ha seducido al público no sólo por el morbo que despierta sino por un elemento desconcertante: la posibilidad de un tiempo de libertad absoluta. En la actualidad, con su cara blanca y su sonrisa convertida en una mueca, no provoca tanto miedo como fascinación. A mitad de camino entre la ilusión borrosa sobre lo amoral y algo más perverso, es quizás una de las figuras más tétricas de la cultura contemporánea.

Este recorrido es de esencial importancia para el director quien ha destacado en varias oportunidades que desea mostrar la forma en que el villano encarnado por Joaquin Phoenix, es "una criatura grotesca en una ciudad corrupta". Para Philip, la paulatina pérdida de la esperanza de Arthur Fleck —nombre del Joker en la película— será el centro de la historia.

De tal modo que la violencia explícita —o al menos, la crueldad a la que será sometido y cometerá como parte de la evolución del personaje— será necesaria para comprender a cabalidad a este nuevo Joker, alejado de la versión más mundana de Leto e incluso, de la encarnación del caos de Heth Ledger en The Dark Knight (2008) de Christopher Nolan

La perspectiva de Phillips coincide con varias de las versiones del villano en el mundo del cómic. La más conocida e influyente es la de Alan Moore para la novela gráfica The Killing Joke (2009), que brindó una historia de origen al personaje basada en su destrucción moral.

Para Moore, la percepción sobre el bien y el mal, se convierte en el contexto ideal para el personaje, que atraviesa la historia en medio de viñetas en blanco y negro de violencia extrema. Al final, el Joker se convierte en el némesis de Batman pero en especial, en un héroe trágico por derecho propio. 

En su cómic ambos sufren una tragedia inimaginable, que les conduce a la alineación y la violencia. Para el escritor, uno y otro son reflejos del horror: ambos padecen del mismo tipo de locura, sólo que en Batman resulta "benigna"  —o al menos aceptable— mientras que el Joker, encarna la violencia extrema y sus consecuencias. 

El Joker de Phillips podría representar el retorcido trayecto moral que llevará al personaje a convertirse en algo más que un villano. Inhumano, cruel y lascivo, un personaje que pueda expresarse a través de la violencia gráfica sugiere ideas muy interesantes sobre la naturaleza humana, que seguramente la película explotará con cuidado. En el tráiler, puede verse a Joaquín Phoenix sonreír y cuidar de su madre para poco después ser atacado en plena calle.

Al final ríe, con el maquillaje corrido y la peluca que apenas le cubre la cabeza. Una metáfora inquietante sobre la idea que Moore manejó en The Killing Joke, en donde el personaje insiste en que “locura y la cordura sólo son partes de un mismo día”.

El metadiscurso del Joker no es simple de comprender y quizás se deba a que resume la frágil creencia del hombre en la bondad. Sin duda alguna es un ícono del pesimismo cínico de nuestra cultura ególatra, superficial y obsesionada con sus propios valores difusos.

Para Todd Phillips, el Joker es algo más que un vilano: Es una criatura compleja que merece contar su propia historia, y ahora tendrá las herramientas para hacerlo a profundidad. 

Hace unos años, el crítico Oliver Lyttelton, ponderaba en su artículo Why Are So Many Modern Movie Villains So Bad And Boring? el motivo por el cual pocos villanos reflejan el mal moderno, para concluir que este se había convertido en una visión inherente a cierto grado de dolor existencial, más que una postura moral.

También, se hacía preguntas sobre esa derrota que el mal simboliza y la forma en que pocos personajes lo reflejan a cabalidad. Es por eso que Todd Phillips parece necesitar la violencia explícita para ser comprendido en su totalidad. Al final, el personaje representa el mal destructor, algo más parecido a una noción sobre el horror que al sufrimiento. Una representación elegante y elocuente sobre la maldad como elemento esencial del espíritu humano.