Dos o tres años atrás, Tesla cambió su política de materiales de asientos para fabricarlos al 100% con material sintético y, por lo tanto, veganos. Un paso importante para cumplir con la misión de cero emisiones de la compañía, ya que la industria ganadera es una causante importante del calentamiento global.

Pero aún queda un elemento dentro de los vehículos de Tesla fabricado con piel animal: el volante. Aunque es verdad que ahora se puede hacer una orden personalizada para usar materiales sintéticos en dicho componente, aún no se hace de forma predeterminada.

Eso cambiará el próximo año, según Elon Musk, contestando una pregunta de un representante de PETA presente en la junta de accionistas de Tesla que se celebró este 11 de junio en California.

El CEO de la compañía explicó que ya tienen un diseño con piel sintética listo para volantes no calefactables, pero aún no lo han resuelto para aquellos con la opción de calentarlo. También tienen que resolver temas de durabilidad, debido al desgaste natural de los materiales al conducir el coche.

Aunque es cierto que el cuero es un producto derivado, también es una realidad que al reducir la demanda por el material, baja el incentivo hacia la ganadería y se reducen las emisiones que están haciendo tanto daño al planeta y, por supuesto, se reduce la crueldad animal detrás de la industrialización del consumo de animales.

Ganadería: uno de los grandes responsables del calentamiento global

La ganadería es uno de los mayores causantes del calentamiento global, aunque si es más dañino o no que los medios de transporte basados en combustibles fósiles sigue siendo una discusión. Aún así, su industrialización también contribuye a mayor uso de transporte de mercancías, creando un efecto dominó que afecta más y más al planeta.

Una de las formas más habituales en que el sector ganadero contribuye al calentamiento global es por medio de deforestación causada por la preparación de tierras para convertirlas en pastizales y zonas de cultivo para alimentar al ganado, el cual cada vez está en mayor demanda a medida que la población global aumenta.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) la agricultura también es fuente significativa de la emisión de gases que causan el efecto invernadero. Por ejemplo, animales rumiantes producen metano, el cual es 20 veces más potente que el dióxido de carbono.

La industria ganadera es responsable del 37% de las emisiones de gas metano causadas por la acción del hombre y un 65% de las emisiones globales de óxido nítrico —principalmente por los excrementos—.