Chernobyl ha conseguido, en apenas unas semanas, posicionarse como una de las series más mediáticas del año. Narrando la catástrofe nuclear que tuvo lugar en 1986 a través de cinco intensos capítulos, la producción de HBO ha conseguido atrapar a los suscriptores de la plataforma de contenido en streaming justo a tiempo para mantener la popularidad de la misma tras el punto y final de Juego de Tronos.

Sin embargo, no todos están satisfechos con el resultado de la miniserie. En Rusia, concretamente, acusan al servicio de contenido bajo demandada estadounidense de no haber sido fieles a la realidad de lo que allí pasó y de tergiversar la realidad. Por ello, la cadena NTV –propiedad de Gazprom y con estrechos lazos con el Gobierno– prepara su réplica para contar la historia del accidente y sus repercusiones desde un punto de vista en el que la CIA, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, jugaría un papel trascendental.

La otra cara de Chernobyl

La trama de esta serie hará especial hincapié en un agente secreto de la CIA que fue enviado en aquella época a Pripyat, la ciudad –ahora fantasma– situada junto a la planta nuclear de Chernobyl. Una línea de desarrollo de la trama que pretende apoyar la posibilidad de un sabotaje por parte del los organismos de seguridad norteamericanos para provocar el desastre ya conocido. Así lo expresa el director de la producción rusa:

Existe la teoría de que los estadounidenses se habían infiltrado en la central nuclear de Chernobyl y muchos historiadores no niegan que el día de la explosión un agente de los servicios de inteligencia del enemigo estaba presente en la estación.

La nueva serie será grabada en Bielorrusia –la de HBO lo hizo en Lituania– y aún no dispone de una fecha concreta de estreno.