Después de que varios Tesla Model S se incendiaron de forma espontánea y sin explicación clara, la compañía hará una actualización de sistema de las baterías.

Hace un mes se reportó el incendio de un Model S en la ciudad de Pittsburg, en Estados Unidos, después apareció un video de una situación similar en Shanghái y esta semana ha aparecido una noticia más, esta vez en Hong Kong.

Debido a esto, Tesla asegura estar tomando cartas en el asunto y emitió un comunicado: "Nuestro equipo estuvo presente para dar soporte al dueño del coche y establecer los hechos del incidente. Agradecemos que todos los involucrados estén seguros".

"Mientras nuestra investigación con las autoridades está en efecto, hemos detectado que unos pocos módulos de la batería han sido afectados y el resto están intactos. Las baterías de Tesla están construidas con un diseño de muy alto nivel de tal forma que si se incendia, este ocurre de forma muy lenta y alejando el calor del habitáculo, para que no afecte a los pasajeros".

"La seguridad de nuestros clientes es nuestra prioridad número uno, haremos lo que sea por identificar y resolver el problema".

"A medida que la investigación continúe y conozcamos la causa real del incendio, como medida preventiva hemos cambiado los niveles de carga y gestión termal de las baterías del Model S y Model X por medio de una actualización de software que enviamos hoy, para intentar proteger aún más la batería".

Tesla también ha reiterado que un coche fabricado por ellos es diez veces menos propenso a incendiarse que un vehículo de combustible.

"Aunque los incidentes relacionados a incendios con coches Tesla son extremadamente raros y nuestros vehículos son diez veces menos propensos a incendios a vehículos que funcionan con combustible, nuestro objetivo es que el número de incidentes de este tipo sean cero".

Datos respaldan lo que dice Tesla. El pasado marzo, por ejemplo, Audi tuvo que retirar del mercado sus coches de más alta gama: A6, A7 y Q7 fabricados entre 2016 y 2018, y modelos A8 fabricado entre 2015 y 2018 porque se incendian de forma espontánea.

En total la marca tuvo que retirar unos 75.000 vehículos.