Con el auge de Instagram Stories, Snapchat pasó a un segundo plano para mucho, y pese a que debería haberse tratado de un toque de atención para la compañía y empezar a hacer las cosas diferentes, retener a los usuarios y de esta forma mantener la cuota, lo cierto es que últimamente la compañía no esta pasando por su mejor momento.

Y es que según podemos leer en Motherboard, los empleados de la compañía están utilizando el acceso que los usuarios proporcionan a sus datos dentro de la aplicación para espiarles, y va más allá del simple número de teléfono o del perfil, también a los snaps de los mismos. Lo grave del asunto es que no se trataría de un cuestión aislada, ya que todo parece indicar que varios departamentos dentro del gigante de los medios sociales Snap tienen herramientas dedicadas para acceder a los datos de los usuarios.

Estos accesos no autorizados a los datos de los usuarios no son nuevos, y vienen directamente de dos fuente muy relacionadas con la compañía: dos ex empleados, un empleado actual y un caché de correos electrónicos internos a los que ha tenido acceso Motherboard. De esta forma, ambas fuentes describen cómo Snap tiene una serie de herramientas que permitían a los empleados de Snap acceder a los datos del usuario: información de ubicación, Snaps guardados e información personal como números de teléfono y direcciones de correo electrónico.

Además, los Snaps a los que tienen acceso con estas herramientas, según el medio norteamericano, son fotos o videos que, si no se guardan, generalmente desaparecen después de recibirse (o después de 24 horas si se publicaron en la historia de un usuario). El asunto reviste especial gravedad, por lo que habrá que esperar cómo reacciona la compañía ahora que estas herramientas han salido a la luz.