Con el Tesla Model 3 a la venta en España, Mexico y otras partes del mundo, surgen decenas de dudas para personas que están interesadas en comprar uno de estos vehículos. Además de las dudas sobre tiempos de carga, autonomía o costo por viaje, otra de las preguntas habituales es el costo del mantenimiento de un coche eléctrico. ¿Cada cuánto se debe de hacer?, ¿en qué consisten las revisiones?, ¿cuánto cuestan?, ¿qué garantía tiene?

Para explicarlo primero hay que aclarar en qué consiste la garantía del Model 3, que en realidad son dos. Una cubre el vehículo completo, con una duración de 4 años u 80.000 kilómetros, lo que suceda primero.

La segunda garantía es la realmente interesante e importante, cubre la batería y la unidad de tracción, que son el o los motores eléctricos en los ejes de las ruedas, tienen una duración de 8 años o 192.000 kilómetros, lo que ocurra primero. Tesla ofrece un documento en PDF detallando en qué consiste cada una de ellas.

Mantenimientos del Tesla Model 3

En cuanto a mantenimientos del Tesla Model 3, a diferencia de otras marcas, no hay revisiones obligatorias para el coche, así de simple. Además, el no hacerlas no invalida las garantías antes mencionadas.

El propietario podría pasar todos los años de vida de uno de estos vehículos sin hacer algún tipo de mantenimiento y por la forma en que está construido seguirá operativo. Dicho eso, Tesla tiene una serie de recomendaciones que se deben de hacer con cierta periodicidad:

  1. Reemplazo del filtro de aire del habitáculo cada 2 años.
  2. Líquido de sistema de frenos cada 2 años o 40.000 kilómetros, lo que ocurra primero.
  3. Refrigerante de la batería cada 4 años u.80.000 kilómetros, lo que ocurra primero.
  4. Sustituir el desecante del aire acondicionado cada 6 años.

Por último hay una recomendación que Tesla hace, pero que tiene poco que ver con un vehículo eléctrico: los neumáticos. Revisión periódica y hacer permutación si es necesario, intercambiando las ruedas traseras con las delanteras y viceversa.

Esto dista significativamente de los coches de combustión que requieren de mantenimientos obligatorios periódicos y que después de cierto tiempo empieza a tener costos bastante altos.

Los vehículos eléctricos no necesitan mantenimientos como sustitución de aceite del motor, filtro del aceite, microfiltros, bujías y demás problemas derivados del uso de un motor. De esa forma se reducen significativamente las revisiones y al tener menos partes propensas al desgaste, mayor tiempo de vida.