Autor: Aylin Woodward

El marsupial más bonito de Australia ahora mismo está "funcionalmente extinto".

Expertos de la Fundación Australiana de Koalas anunciaron el 10 de mayo que según sus cálculos no quedan más de 80.000 koalas en el continente.

Eso no es cero, por supuesto, pero "funcionalmente extinto" significa que la población de una especie ha disminuido tanto que ya no juega un papel significativo en el ecosistema (por ejemplo, como depredador de otras criaturas). Eso es justo lo que pasa ahora con los koalas.

La deforestación, el clima cada vez cálido y las sequías han ido obstaculizando la capacidad de estos animales para sobrevivir y prosperar.

La severa disminución de koalas es parte de una tendencia mayor: una creciente evidencia sugiere que el planeta está en medio de una sexta extinción masiva. Un informe reciente de las Naciones Unidas reveló que hasta un millón de especies podrían desaparecer, muchas de ellas en décadas, gracias a la actividad humana.

Alrededor del 80% del hábitat natural de los koalas ha desaparecido, y los animales también están amenazados por perros y coches, que matan a 4.000 marsupiales cada año, según la AKF.

¿Qué ha pasado con los koalas de Australia?

Determinar exactamente cuántos koalas quedan en Australia es un desafío para los científicos debido al tamaño del continente y a la naturaleza nómada de los koalas. Pero la evidencia científica apunta a una conclusión: el número de koalas está disminuyendo rápidamente.

Un estudio de 2011 reveló que las poblaciones de koalas en las regiones interiores de Queensland y Nueva Gales del Sur disminuyeron hasta en un 80% entre 1995 y 2009 debido a las olas de calor y las sequías causadas por el cambio climático.

Cinco años más tarde, otro estudio estimó que las poblaciones de koalas en toda Australia habían disminuido, en promedio, un 24% en las últimas tres generaciones y que seguirían disminuyendo en las próximas tres. En Queensland, según los cálculos de ese estudio, el porcentaje de pérdida de población de koalas fue del 53%.

La causa de la mayor parte de este declive proviene directamente de las actividades humanas. The Conversation informó que la principal amenaza de los koalas es la pérdida de hábitat, ya que sus bosques de eucaliptos están siendo destruidos por la contaminación, la agricultura, el desarrollo urbano y la deforestación.

El cambio climático causado por el aumento de las emisiones de carbono también está jugando un papel en la extinción de estas criaturas. Según el Fondo Mundial para la Naturaleza, el cambio climático ha provocado más olas de calor, sequías e incendios forestales que matan los hábitats preferidos de los koalas.

Y a medida que los hábitats de los koalas continúan disminuyendo, sus posibilidades de recuperarse de la extinción disminuyen.

Es más, la dieta de eucalipto de los koalas asegura que las hojas en la cima del dosel del bosque sean podadas, según recoge The Conversation. Sin ese consumo de hojas, mucha menos luz se filtraría hacia el suelo del bosque, y eso tendría consecuencias para la flora y la fauna cercana al suelo. El dosel de eucalipto inflamable también se volvería más grueso, lo que aumentaría el riesgo de incendios forestales más frecuentes e intensos.

¿Pueden salvarse los koalas?

Si la población de una especie cae por debajo de un determinado umbral, los animales existentes no pueden reproducirse lo suficiente para crear una generación posterior. En algunos casos, se produce endogamia, lo que puede poner en peligro la salud y la viabilidad de las generaciones futuras.

La AKF ha pedido al primer ministro australiano que "tome las riendas" promulgando la Ley de Protección al Koala, que prohíbe la venta, la matanza o la posesión de la especie y protegería a los eucaliptos.

Los koalas ya tienen algunas protecciones, están clasificados como vulnerables por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza pero aproximadamente el 80% del hábitat de koalas que queda en Australia se encuentra en tierras de propiedad privada, lo que significa que la tierra podría estar abierta a un mayor desarrollo.

"Sé que el público australiano está preocupado por la seguridad de los koalas y está cansado de ver koalas muertos en nuestras carreteras. Es hora de que el gobierno respete al koala y proteja su hábitat", explica Deborah Tabart, directora de la AKF, en un comunicado de prensa.

En 2011, el Senado australiano concluyó una investigación sobre el estado, la salud y la sostenibilidad de la población de koalas de Australia. Aunque la conclusión fue que los koalas estaban en problemas, casi no se ha aprobado ninguna legislación para salvar los hábitats de los koalas desde entonces.

El comunicado de prensa del AKF decía que "nadie ha escrito nada para proteger al koala en los últimos seis años de gobierno".

"Nuestro ícono turístico está listo para partir, y no, los zoológicos no son la respuesta", sentencia Tabart. "Salvar su hábitat lo es".

Este artículo fue publicado originalmente en Business Insider