El periodista español, José Martín Santos, y tres informáticos de Alicante fueron detenidos por la Policía Nacional luego de intentar extorsionar a Julián Assange con videos y documentos privados que fueron grabados durante su estancia en la Embajada de Ecuador en Londres.

De acuerdo con el diario El País, Martín Santos contactó a Kristinn Hrafnsson, editor en jefe de Wikileaks, a quien pidió 3 millones de euros a cambio de no compartir los videos, audios y documentos de Assange. El periodista se reunió con Hrafnsson en un hotel de Madrid, en donde mostró un portátil la información.

(c) El País

El material consiste en 103 carpetas con videos y audios grabados en la embajada durante los dos últimos años. Los extorsionadores mostraron conversaciones que tuvo Assange con su abogado, Baltasar Garzón, así como una serie de videos de sus actividades dentro de la embajada.

El diario español indica que, inicialmente, el periodista ofreció la información "al mejor postor" por medio de Twitter. De ahí fue contactado por el editor en jefe de WikiLeaks, quien recibió un correo con evidencia de ficheros que mostraban las actividades de Assange, transcripciones de sus conversaciones y más.

Martín Santos y sus cómplices exigieron un pago de 3 millones de euros, de lo contrario compartirían el material con diversos medios de comunicación. Luego de la reunión, el editor de WikiLeaks contactó a la Policía Nacional quien realizó el arresto del periodista y un programador de Alicante.

Assange presentó una denuncia ante la Audiencia Nacional por estos hechos que también abarca al personal de la Embajada de Ecuador en Londres. El nivel de detalle de los documentos apuntan al personal de esa sede y a la empresa de seguridad Promsecurity, quien ha estado a cargo desde 2017.

El reporte inicial de El País indica la presencia de todo tipo de material en posesión del periodista español. Desde las actividades de Assange — como alimentar a su gato — hasta la estrategia de defensa copiada de las notas legales y conversaciones que tuvo el fundador de WikiLeaks con terceros.

José Martín Santos, al igual que uno de los programadores involucrados, han quedado en libertad con medidas cautelares, luego de que el Juzgado de Instrucción número 8 de Madrid ordenara su arresto. Al periodista y su cómplice se les ha incautado el material informático.