Una reciente investigación muestra que lo que los científicos predicen y lo que observan son dos cosas diferentes, y las mediciones calculadas de la tasa de expansión de hoy no coinciden con la tasa esperada en función de cómo apareció el Universo poco después del Big Bang, hace más de 13 mil millones de años.

Calculando la expansión del Universo

La unidad de medida utilizada para describir la expansión del Universo se denomina Constante de Hubble, la cual actualmente se estima en 74,03 kilómetros por segundo por megaparsec (km / seg / Mpc). Esto significa que por cada 3,3 millones de años luz más alejados que una galaxia esta de nosotros, se mueve 74 kilómetros por segundo más rápido, como resultado de la expansión del Universo.

Los científicos han calculado previamente este valor midiendo la luz de las estrellas pulsantes llamadas Cefeidas, que se encuentran en nuestra galaxia vecina conocida como la Gran Nube de Magallanes (LMC).

Las Cefeidas varían su brillo de una manera tan confiable y regular que permite a los científicos determinar qué tan lejos están las cosas en el Universo.

Sin embargo, la misión Planck de la Agencia Espacial Europea permite observar este fenómeno desde un ángulo diferente.

La misión Planck ha estado estudiando los cielos desde su lanzamiento, hace casi una década, para refinar los valores asociados con el fondo cósmico de microondas (CMB), el remanente de radiación del Big Bang, y como tal, ofrece una mirada a las condiciones que imperaban en el Universo temprano.

Cuando se calcula la Constante de Hubble a partir de los datos de CMB / Planck, se obtiene una cifra completamente diferente: 67,4 km / seg / Mpc, con una pequeña incertidumbre de menos del uno por ciento.

No es por casualidad

En principio, estos dos valores de velocidad deberían estar de acuerdo con sus respectivas incertidumbres, pero no lo hacen, y esta discrepancia es demasiado alta para los estándares científicos.

Ambos métodos han sido examinados a fondo y nadie está completamente seguro de si las diferencias en las técnicas de medición son las culpables, o si la causa son los resultados de mediciones desafortunadas.

Como explica el investigador Adam G. Riess, académico en el Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial y coautor del estudio:

“Esta disparidad no podría ocurrir solo por casualidad. Este desajuste ha ido creciendo y ahora ha llegado a un punto que es realmente imposible de descartar por casualidad. No son solo dos experimentos en desacuerdo. Estamos midiendo algo fundamentalmente diferente”.

Uno es una medida de la rapidez con que el Universo se está expandiendo hoy en día, y la otra es una predicción basada en la física del Universo primitivo y en las mediciones de qué tan rápido debería expandirse.

Los autores no están claros sobre qué impulsa esta sorprendente aceleración, pero invocan una fuerza misteriosa y repulsiva llamada energía oscura, que se cree comprende el 70 por ciento de los contenidos del Universo.

Aunque los autores del estudio no tienen una respuesta a esta desconcertante disparidad, tienen la intención de continuar usando el Hubble para reducir la incertidumbre en su medida de la constante del Hubble.

Este artículo fue publicado originalmente en Tekcrispy