Filipinas se estremecía ayer después de que un terremoto de 6’4 grados en la escala Richter, acaecido en la isla de Luzón, derrumbara múltiples edificios, dejando hasta ahora una cifra de quince muertos y más de un centenar de heridos.

Desde entonces, se han registrado alrededor de cincuenta y dos réplicas, la mayoría débiles, pero una ha llegado a alcanzar la intensidad del primero, acercándose también al mismo número de víctimas, que podría aumentar en las próximas horas.

Tiembla Filipinas

Según ha declarado el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología a Channel News Asia, el nuevo seísmo ha tenido lugar a las 13:37, hora local filipina, con epicentro en la entidad administrativa de San Julián, al este de la isla de Sámar.

Aunque aún no hay cifras exactas, por el momento se conoce la existencia de 11 muertos y se cree que puede haber hasta treinta personas atrapadas entre los escombros de un supermercado derrumbado en la ciudad de Porac.

Según CNN Filipiinas, la provincia de Pampanga se ha declarado en estado de calamidad, lo cual supone que los controles de los precios de artículos de necesidades básicas serán automáticos, mientras que las unidades del gobierno local podrían apropiarse de los fondos para la calamidad.

Aunque hay otras provincias más cercanas al centro de los seísmos, la más afectada ha sido Pampanga, ya que se ubica sobre una base de sedimentos blandos, depositados por la erupción del Monte Pinatubo, que tuvo lugar en 1991.