Luego del arresto de Julian Assange ocurrido el jueves pasado en Reino Unido, el gobierno de Ecuador declaró que ha recibido 40 millones de ciberataques de grupos vinculados al fundador de WikiLeaks.

De acuerdo con Javier Jara, subsecretario de estado del Gobierno Electrónico de Ecuador, el país ha sufrido ataques volumétricos que impidieron el acceso a internet, tras las amenazas de grupos ligados a Julian Assange.

Según datos de AFP, los ataques fueron dirigidos a múltiples oficinas gubernamentales y universidades. Los más afectados fueron el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Banco Central, la oficina del presidente y el Servicio de Rentas Internas.

Los ataques volumétricos son un tipo de ataque DDoS que utiliza un gran volumen de tráfico con el fin de sobrecargar los servidores y evitar que los usuarios accedan a ellos. Los atacantes se valen de técnicas simples de amplificación para inundar los objetivos con solicitudes, llegando a bloquear completamente el acceso al sitio en cuestión.

Los ataques comenzaron el día del arresto de Assange, y de acuerdo con Patricio Real, viceministro de TI y comunicación, principalmente provienen de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Holanda, Francia, Austria, Rumania, Brasil y Ecuador.

Ciberataques como represalia

Imagen: Peter Nicholls.

Julian Assange fue detenido el 11 de abril, luego de pasar 7 años recluido en la Embajada de Ecuador en Reino Unido, donde solicitó asilo político en 2012. El presidente de Ecuador, Lenin Moreno, le retiró el asilo luego de "constantes incumplimientos a las normas bajo las que Ecuador garantizaba su permanencia en la embajada".

El fundador de WikiLeaks fue arrestado en nombre de las autoridades de Estados Unidos, siguiendo una orden de extradición. El país norteamericano acusó a Julian Assange de conspiración y piratería informática, que de ser encontrado culpable, enfrentaría una pena de hasta 5 años en prisión.

Ecuador también arrestó en días pasados a Ola Bini, un activista sueco a favor de la privacidad de datos, quien supuestamente intentó desestabilizar al gobierno de ese país al colaborar con WikiLeaks. Bini fue detenido en el aeropuerto de Quito cuando se disponía a viajar a Japón.