– Abr 2, 2019, 15:24 (CET)

La Agencia Espacial Europea confirma los datos de Curiosity: hay metano en Marte

El róver Curiosity descubrió cómo cambia el metano en Marte, un gas ligado a la vida y los procesos geológicos, y ahora la misión Mars Express de la ESA corrobora esos datos.

El rompecabezas que representa Marte para el ser humano, cada día está más cerca de resolverse. Queda aún mucho por investigar, pero cada nueva noticia es un una sorpresa. El planeta rojo puede esconder muchos secretos, pero con cada nueva misión que enviamos a Marte, más conocemos sobre cómo es y eso, también, nos acerca más a saber cómo han evolucionado los planetas rocosos, incluida la Tierra. Ahora, se han confirmado los datos de Curiosity sobre que el metano aparece de forma estacional en la atmósfera del planeta vecino.

La sonda de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) Mars Express detectó metano en 2004, las cantidades eran tan pequeñas que prácticamente eran indetectables. Pero la misión lo consiguió y gracias a eso, otras han seguido buscando la fuente de este gas. Pero, ¿por qué es tan importante que haya metano en la atmósfera marciana? El metano suele producirse en un planeta de dos formas: porque hay algún tipo de vida en él o mediante procesos geológicos, sobre todo los volcánicas. Cualquiera de las dos opciones sería toda una sorpresa. Encontrar vida, según apuntan los expertos, es más difícil en estos momentos. No obstante, que la fuente sea algún tipo de proceso geológico significaría que el planeta rojo podría no estar tan muerto como siempre hemos creído.

Además, el metano llama la atención, señalan desde la ESA en un comunicado de prensa, porque "los procesos atmosféricos pueden destruirlo con rapidez, cualquier detección de la molécula en la atmósfera marciana indica que, aun cuando el metano en sí se hubiera producido hace miles de millones de años y hubiera permanecido atrapado en depósitos subterráneos hasta ahora, debió liberarse hace relativamente poco".

Reanálisis de los datos

Aunque el medidor de trazas atmosféricas de la ESA, más conocido como ExoMars TGO, debería ser el que nos diese este tipo de información, la realidad es que cuando sucedió la medición del metano, ni siquiera se encontraba en el planeta rojo. Fueron el róver Curiosity, de la NASA, y el orbitador europeo Mars Express quienes dieron con la clave: en el cráter de Gale hubo un pico de lanzamiento de metano a la atmósfera el 15 de junio de 2013.

ESA/Giuranna et al (2019)

El primero en detectarlo fue el róver, ya que se encontraba en la zona. Ahora, gracias a un reanálisis de los datos recogidos tan solo un día después por Mars Express, que estuvo orbitando sobre el mismo cráter, también detectó la emisión de este gas. Las cantidades de metano suele ser tan pequeñas en la atmósfera marciana que se ha tenido que enviar el TGO, para buscar los gases traza (o minoritarios) y su fuente. Aunque la zona de Gale es donde se ha encontrado este gas, los investigadores creen que no es este cráter la fuente real de emisión del gas: "Basándonos en las pruebas geológicas y en la cantidad de metano medida, creemos poco probable que la fuente se encuentre dentro del cráter", señala Marco Giuranna, del Instituto de Astrofísica Espacial y Planetología de Roma (Italia), investigador principal del experimento PFS y autor principal del artículo al respecto publicado en Nature Geoscience.

"En general, no encontramos más metano que el de una detección clara de unas 15 partes por mil millones de volumen en la atmósfera, que resultó haberse producido el día después de que Curiosity registrara un pico de unas seis partes por mil millones", explica Giuranna. "Aunque la presencia de partes por mil millones normalmente indica una cantidad relativamente pequeña, es algo notable en el caso de Marte. Nuestra medición equivale a una media de unas 46 toneladas de metano presente en el área de 49.000 kilómetros cuadrados observada desde nuestra órbita".

¿Cuál es la fuente?

En el primer momento que se detectó el metano, se pensó que la fuente estaba al norte del róver, "porque los vientos soplaban predominantemente hacia el sur y era probable que la liberación se hubiera producido dentro del cráter", explican desde la ESA. Sin embargo, tal y como apuntan los datos proporcionados por Mars Express, "cambian la interpretación sobre el origen del metano, especialmente si tenemos en cuenta los patrones de circulación atmosférica globales junto a la geología local”, indica Marco". Por eso no creen que la fuente sea dentro del cráter.

Marco y su equipo han realizado dos análisis independientes de las posibles regiones de origen del metano. En uno de los estudios, realizado por colaboradores del Real Instituto de Aeronomía Espacial de Bruselas (Bélgica) utilizaron simulaciones teniendo "en cuenta los datos medidos, los patrones de circulación atmosférica esperados y la intensidad y duración de la liberación del metano a partir del fenómeno geológico conocido como filtración de gas", explican desde la ESA en un comunicado de prensa.

En el estudio paralelo, geólogos del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Roma (Italia) y del Instituto de Ciencia Planetaria de Tucson (Estados Unidos) "examinaron la región alrededor del cráter Gale en busca de formaciones en las que se esperase una filtración de gas, es decir, el tipo de formaciones que se asociarían a la liberación de metano", añaden desde la agencia.

ESA

En la Tierra este proceso se produce "a lo largo de fallas tectónicas y en yacimientos de gas natural con una intensidad de liberación variable", indican. "Por ejemplo, en nuestro planeta, las emisiones de gas de volcanes de lodo activos suelen ser continuas con variaciones en la concentración de fondo, pero también con potentes erupciones repentinas, mientras que otras filtraciones pueden liberar gas de manera intermitente", añaden desde la ESA. Los episodios de liberación esporádica se suelen relaciona con "la expulsión de gas en filtraciones pequeñas o moribundas, o debida a sucesos sísmicos", indican. Por su parte, en el planeta rojo "también podrían haberse producido expulsiones de gas episódicas por el impacto de meteoritos, que habrían liberado el gas atrapado bajo la superficie", apuntan en el comunicado de prensa.

"Identificamos fallas tectónicas que podrían extenderse bajo una región que se cree que contendría hielo poco profundo. Como el permafrost es un excelente sellante del metano, es posible que este hielo atrape el metano subsuperficial y lo libere en episodios a lo largo de las fallas que se abren a través del hielo", señala Giuseppe Etiope, del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Roma y coautor del estudio. "Cabe destacar que tanto la simulación atmosférica como la evaluación geológica, realizadas de forma independiente, apuntaron a la misma región de origen del metano".

"Nuestros resultados apoyan la idea de que la liberación del metano de Marte podría caracterizarse por pequeños eventos geológicos transitorios, en lugar de una presencia global en recarga constante, pero también debemos comprender mejor cómo el metano desaparece de la atmósfera y cómo reconciliar los datos de Mars Express con los resultados de otras misiones", explica Frank Daerden, del Real Instituto de Aeronomía Espacial de Bélgica y coautor del estudio.

"Volveremos a analizar más datos de los recogidos por nuestro instrumento en el pasado, al tiempo que seguiremos con la monitorización, coordinando también algunas observaciones con el Satélite para el estudio de Gases Traza de ExoMars", concluye Marco.

Curiosity y el metano

El metano en Marte sigue siendo todo un misterio. Tampoco es la primera vez que el róver detecta este gas en el planeta vecino. Para algunos la presencia de metano reaviva la llama de la esperanza de encontrar vida, pero los expertos creen que se trata más bien de una procedencia "abiótica", es decir, que no tiene nada que ver con la vida. El pasado mes de julio, un estudio en el que participaron investigadores españoles detectó por primera vez un ciclo estacional en la concentración de la atmósfera marciana, tal y como señalaron a Hipertextual dos de los investigadores.

La contribución española con la misión de la NASA es gracias al instrumento REMS del róver Curiosity, que es una estación medioambiental desarrollada en el Centro de Astrobiología (CAB, por sus siglas), que lleva midiendo desde el 2012 diferentes variables atmosféricas en el cráter Gale: la velocidad y dirección del viento, la presión atmosférica, la temperatura del aire, la temperatura del suelo, la humedad relativa y el nivel de radiación ultravioleta en la superficie. Gracias a todas estas mediciones y, aunque no se sabe cuál es la fuente de estas emisiones de gas, se ha podido empezar a barajar posibles hipótesis sobre su origen y podría tratarse de hielos de clatratos. No obstante, aún se tienen que hacer más estudios para confirmar esta teoría.

Hace un año, el ExoMars TGO se preparaba para dar comienzo a su búsqueda de gases traza, ahora solo hay que esperar a los posibles resultados que nos traiga esta misión de la ESA y, sobre todo, habrá que estar muy atentos a cuál es la fuente de emisión del metano.