A todos nos gusta estrenar cosas nuevas. Calzado nuevo, ropa nueva, un coche nuevo, un televisor nuevo, un smartphone nuevo… Y con el software ocurre lo mismo, ¿a quién no le gusta empezar un juego nuevo o abrir por primera vez una aplicación?

Está claro que nuevo no es sinónimo de bueno, ni mucho menos de perfecto, pero salvo excepciones, las actualizaciones de Android y de las aplicaciones Android significa que incorporan nuevas funciones, resuelven problemas de estabilidad, tapan agujeros de seguridad y, quién sabe, tal vez incorporen un nuevo diseño de interfaz mejor que el anterior.

Cada nueva versión de Android mejora la gestión de las actualizaciones, pero no está de más fijarnos de tanto en tanto si todo va bien para mantener el sistema operativo de nuestro smartphone y las aplicaciones Android al día. Veamos algunas acciones para cumplir este cometido.

Actualizaciones de Android

En primer lugar, ¿cómo contar siempre con la versión más reciente de Android? Dependerá del fabricante de nuestro smartphone facilitarnos determinada actualización de Android. En cualquier, para asegurarnos de que contaremos con ella cuando esté disponible, podemos tomar ciertas precauciones.

Para consultar la versión de Android de tu dispositivo, debes ir a Ajustes > Sistema > Ajustes avanzados o Información del teléfono > Actualización del sistema. Ahí verás cuándo se actualizó por última vez, la versión instalada, etc.

Normalmente, cuando hay una actualización disponible, recibirás una notificación. Al pulsar en ella podrás iniciar el proceso de descarga y actualización.

Actualizaciones de aplicaciones

Para despreocuparnos por las actualizaciones de nuestras aplicaciones instaladas, nos basta con tener activadas las actualizaciones automáticas. Para comprobar que esto es así deberemos acudir a Google Play Store. Pulsamos en el menú, luego en Ajustes y a continuación en Actualizar aplicaciones automáticamente. Nos encontraremos con dos opciones, según queramos actualizar en cualquier situación solamente cuando tengamos nuestro dispositivo conectado a un punto Wi-Fi. Esto es importante si nuestro plan de datos móviles es limitado, ya que las descargas de actualizaciones puede agotar ese plan y hacernos pagar más de la cuenta.

Es posible que tengas aplicaciones más queridas que otras. También puede ser que por motivos de compatibilidad prefieras que algunas aplicaciones permanezcan como están y no se actualicen. En ambos casos, podemos mantener las actualizaciones manuales y solo actualizar automáticamente aquellas aplicaciones que tú elijas.

Dentro de Google Play Store, en Menú > Mis aplicaciones y juegos deberemos seleccionar la aplicación o juego a actualizar automáticamente. Luego pulsamos en Más y marcamos la casilla de verificación junto a Actualizar automáticamente. De ahora en adelante, se actualizarán automáticamente las aplicaciones elegidas y, el resto, las tendrás que actualizar a mano.

Tengas o no activadas las actualizaciones automáticas, de vez en cuando no está de más comprobar las actualizaciones disponible desde la aplicación Google Play Store y luego mirando en **Menú > Mis aplicaciones y juegos. Si nuestro dispositivo está conectado a internet, veremos a la derecha de algunas aplicaciones el botón Actualizar.

Podemos actualizar esas aplicaciones manualmente pulsando cada botón Actualizar o actualizarlas todas pulsando en Actualizar todo.