Durante la noche del 21 al 22 de febrero, la sonda de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) Hayabusa 2 (halcón 2 en japonés), lograba posarse con éxito sobre el asteroide Ryugu. Los científicos nipones lo habían enviado hasta allí con el fin de extraer muestras, cuyo futuro análisis pueda aportar información interesante sobre el origen de la vida terrestre.

Pocas horas después del aterrizaje se daba a conocer que no solo había tenido lugar correctamente, sino que también había dado paso a la primera recogida de muestras. Sin embargo, la población no ha dispuesto de documentos gráficos al respecto hasta hoy, cuando algunos miembros de la misión han dado a conocer en rueda de prensa un vídeo de los primeros instantes de la sonda en su destino.

El primer vídeo del halcón

Faltaban solo 500 metros para tocar la superficie de Ryugu cuando los controladores situados en la Tierra dejaron el aterrizaje a merced del ya conocido como el halcón peregrino japonés. Una vez finalizado el descenso, se disparó un instrumento llamado cuerno de muestreo, que impactó en el asteroide, sobre uno de los tres colectores ubicados en la nave.

A continuación, comenzó a ascender lentamente, de modo que sus propulsores generaron un remolino de escombros, formados principalmente por roca y regolito. Todo esto es lo que captó el vídeo presentado hoy, que fue tomado por CAM-H, una cámara de monitoreo que fue financiada por donaciones del público.

En las imágenes se observa que la nube de polvo generada fue especialmente intensa, por lo que los científicos de la misión se encuentran esperanzados con que parte de él quedara en los recolectores encargados de guardar las muestras que se enviarán de vuelta a casa el año que viene. Además, también puede que parte del material quedara atrapado en el borde interno del cuerno de muestra. Incluso se puede ver que algunas partículas se adhirieron a la lente de una de las cámaras de navegación óptima.

Será necesario esperar para saber cómo de afortunada fue la recogida. De momento, solo el hecho de poder ver en primera persona cómo tuvo lugar la primera tarea de Hayabusa 2 en Ryugu resulta espectacular.