Entre las misiones que tenemos actualmente en Marte, una de las que más expectación causa es InSight. La NASA trata de analizar en profundidad cómo es el corazón del planeta rojo. Sin embargo, la misión está siendo más dura de lo esperado en un principio.

El pasado 28 de febrero empezaba la misión de InSight: perforar parte de la superficie marciana para acceder a su interior y analizarlo. El aterrizador cuenta con un martillo neumático que puede cavar hasta los 5 metros de profundidad, que es la máxima profundidad a la que accederá una sonda fuera de nuestro planeta. Por ejemplo, lassondas de la NASA Viking 1 y Phoenix, una misión prima de InSight, apenas llegaron a excavar. La primera accedió hasta los 22 centímetros mientras que la segunda se quedó en 18, eso sí, lo hizo en el Polo Norte de nuestro vecino.

InSight se quedó parada en la primera prueba que se realizó hace casi un mes. El instrumento HP3, que es el encargado de medir la temperatura, cuenta con un clavo y un martillo que puede perforar 40 centímetros en la superficie marciana y va enganchado a un cable lleno de sensores que va midiendo la temperatura que el planeta emite. En este test inicial, se quedó parado tras recorrer tres cuartas partes de estos 40 cm. Pero ¿por qué?

La NASA trabaja con dos hipótesis. Por un lado, que el instrumento dio en su primer día de trabajo con unas grandes rocas o grava. La NASA no esperaba dar con rocas, ya que la superficie en la que está situado el módulo de aterrizaje apenas muestra señales de estas. Sin embargo, el aterrizador está diseñado para empujar pequeñas rocas a un lado o abrirse paso alrededor de ellas. Por lo que no debería ser muy difícil que pronto esté perforando de nuevo.

Y, por otro lado, la otra hipótesis es que la propia sonda o el cable con sensores de HP3 se hayan quedado atascados y por eso no pueda continuar con la excavación. InSight trabaja despacio desde el principio, ya que al mínimo problema está programado para pararse y que, de este modo, los científicos en la Tierra puedan tomar decisiones sobre cómo se va a proceder. De ahí que se pausara la misión hace unas semanas, aunque se volvió a intentar la perforación, sin éxito, el pasado 2 de marzo. "El equipo ha decidido pausar el martilleo por ahora para permitir que la situación se analice más de cerca y desarrollar estrategias para superar el obstáculo", explicó el investigador principal de HP3, Tilman Spohn, hace un par de semanas.

A día de hoy, la misión continúa en pausa, ya que están buscando cuál de las dos posibles causas es la que ha afectado a la sonda. Aunque se espera que la solución llegue en los próximos días. Por el momento solo queda esperar a que la agencia norteamericana encuentre cuál es el problema y vuelva a ponerla en marcha ya que, según las previsiones, InSight debe estudiar Marte durante dos años.