– Mar 7, 2019, 12:56 (CET)

Huawei Y7 2019, lo probamos: las especificaciones ajustadas acaban pasando factura

Huawei quiere atraer con su nuevo terminal al público que busca un terminal modesto y sin alardes, aunque quizá existan mejores alternativas en el mercado.

El segmento de los terminales de menores especificaciones y, por ende, menor precio, es uno de los más disputados en la actualidad por los fabricantes de smartphones. Más concretamente, de aquellos con origen asiático que, desde la llegada de la compatriota Xiaomi al mercado han visto aumentadas las dificultades para hacerse con hueco en el mismo.

Huawei lo intenta ahora con el Y7 2019, una renovación de la gama con la que espera, primeramente, atraer al consumidor con el apartado visual. Así, la estética del terminal adopta un notch muy reducido en su parte frontal y los llamativos colores degradados seña de la casa en la trasera. Aunque en conjunto pueda engañar a la vista, la realidad al tenerlo en mano es la de un dispositivo alejado en el máximo extremo de lo premium y de los dispositivos estandarte de la marca.

La pantalla ofrece una resolución suficiente dentro del segmento en el que se sitúa y el acabado de la trasera, aunque pueda parecer elegante, se queda en eso y asume el plástico como elemento primario. Esto ayuda a que el smartphone sea notablemente ligero pese a sus relativamente grandes dimensiones, pero también lo hace muy propenso a sufrir rayones y muescas varias. Si se quiere conservar en condiciones óptimas, el uso de funda será obligatorio.

Un desempeño que se verá –probablemente– resentido

Con una cámara trasera que se desenvuelve apenas correctamente en condiciones de buena luminosidad –donde es capaz de obtener fotografías en modo retrato gracias al modo Apertura– y con la que el usuario tendrá que realizar tamaños esfuerzos para obtener un resultado aceptable cuando el entorno carece de ella, este es un teléfono para quienes no primen esencialmente este ámbito. En la frontal obtenemos más de lo mismo, incluyendo esta un flash para lidiar con situaciones oscuras.

Para mover el sistema –Android 8–, que se puede controlar por gestos gracias a la capa de personalización propietaria EMUI, se encuentran en su interior el procesador Snapdragon 450 de Qualcomm y 3 GB de RAM. Huawei valora estas especificaciones, acompañadas de 32 GB de almacenamiento interno, como suficientes, aunque a nosotros se antojan algo limitadas.

Bien está seguir teniendo en cuenta que nos encontramos ante un dispositivo pensado para la parte baja del mercado, pero con alternativas como la mencionada cerniéndose ya sobre el mismo (con mejor procesador y cámara, principalmente), uno se pregunta si Huawei no habrá escatimado demasiado. Y preocupa de manera más especial el desempeño que este pueda tener tras unos meses de uso, siendo este tipo de terminales propensos a acusar el paso del tiempo.

Recién sacado de la caja y con pocos días de uso, el Huawei Y7 2019 muestra algunas inconsistencias ya en la apertura de aplicaciones o en la navegación habitual, apareciendo pérdidas de animaciones y velocidad, entre otros. No obstante, el rendimiento es suficiente para jugar a títulos como PUBG sin demasiados problemas más allá de alguna bajada de fps de tanto en cuando.

Palideciendo frente a la competencia

A destacar del terminal se encuentran también una más que buena batería de 4.000 mAh con la que podremos llegar al final del día sin ningún tipo de problema y, aquí en el mal sentido, el puerto de carga microUSB. En 2019 este no debería estar presente en ningún dispositivo recién lanzado al mercado, menos aún cuando la propia compañía los incluye ya en sus gamas media y alta desde hace tiempo.

En un momento en el que la oferta de teléfonos con buenas especificaciones a precios de saldo se encuentra cada vez más saturada, los motivos para el Y7 2019 brille no son muchos, en definitiva. Huawei lo tasa con un precio de salida de 199 euros, pero teniendo en cuenta que el recién llegado Xiaomi Redmi Note 7 dispone de un precio de 149 euros de salida para la versión equivalente, reservando los 199 € para la versión de 64 GB de almacenamiento interno, y que este vapulea al que hoy nos ocupa prácticamente punto por punto, su recomendación resulta imposible. Incluso sin el último de Xiaomi presente, otros dispositivos de hace unos meses, ya con su precio reducido, son capaces de ofrecer un mejor rendimiento en general que hacen, por consiguiente, menos atractiva la compra del que hoy nos ocupa.