España celebrará en los próximos meses de abril y mayo las elecciones generales, las europeas y las municipales y autonómicas. Divididas en dos citas diferentes (28 de abril las generales y 26 de mayo las restantes), el reto que se plantea de cara a las instituciones en estas semanas previas se evidencia hoy con una nueva información procedente del Gobierno: es imperativo evitar que la desinformación cale hondo entre la ciudadanía.

En un momento en el que se es más consciente que nunca de la magnitud que han tenido las fake news en los distintos procesos electorales y situaciones políticas de los últimos años, en España quieren evitar que ocurra lo mismo que aconteció en las elecciones a la Casa Blanca o en el referéndum del Brexit, donde la desinformación jugó a favor de los ganadores en ambas ocasiones. Así lo revela hoy el diario El País, citando para ello fuentes directas de La Moncloa.

Conscientes del peligro

Según el citado medio, a lo largo de las pasadas semanas se han sucedido las reuniones entre diferentes órganos que pueden aportar algo de claridad a la hora de liderar una estrategia para combatir algo contra lo cual no se puede luchar a día de hoy de manera absoluta. Estas han dado como resultado la creación de un grupo en el que se integran expertos del Departamento de Seguridad Nacional, la Secretaría de Estado de Comunicación y de los ministerios de Interior, Defensa y Exteriores.

Pero ¿cómo se lucha ante una desinformación que se extiende con la rapidez de la pólvora y que en ocasiones resulta imposible de detectar? Ni el Gobierno lo sabe. "Estamos empezando. Por el momento no hay herramientas informáticas que garanticen la detección de las llamadas fake news. Estamos pidiendo a empresas de alto nivel que trabajen en programas que las detecten, pero no es sencillo", recoge El País a través de una fuente de la Presidencia.

Aunque las medidas y procesos que se tomen a gran escala aún están por ver, un grupo de personas ha comenzado a trabajar simultánea para peinar internet en busca de bulos y noticias falsas. La labor, según descrita, parece ser demasiado tediosa: "Se analiza caso por caso. En ocasiones puede ser mejor no decir nada para no hinchar la bola de nieve. En otros se puede optar por emitir un comunicado o por contactar con la prensa tradicional, que tiene un papel muy importante en esto".

Como añadido, desde cada ministerio se trabaja en consonancia también para detectar cualquier posible falta a la veracidad informativa y "analizarlo de forma urgente". El principal factor que juega ahora en contra de La Moncloa es el tiempo. Con apenas mes y medio distando de las elecciones para elegir al próximo presidente del Gobierno, atajar las fake news continúa siendo tan necesario como complejo.