En fechas de campaña política, el mundo de las encuestas hace "el agosto". Intención de voto y opiniones de los candidatos llenan portadas de periódicos día sí y día también. Este año, en el que coinciden una elecciones generales adelantadas, justo un mes antes de las locales, municipales y europeas, conocer el estado de la situación es esencial.

Dentro de este conflicto, Unauto –patronal de licencias VTC– ha encargado una encuesta a medida que analice la opinión pública sobre el conflicto entre los taxis y los coches VTC. Realizada en el 11 y el 14 de marzo con una muestra de 1.270 personas de la mano de Metroscopia, lo que ha quedado claro es que nada escapa al sesgo de la campaña política.

De toda la muestra consultada, se desprende que casi el 69% de los mismos asume conocer el conflicto del taxi. A un 20% le suena de algo y el 11% restante reconoce no saber nada de la cuestión. Igualmente, se suele decir que "en los detalles se encuentra el diablo"; la pregunta realizada al colectivo a un conocimiento "aunque sea solo de oídas". En este punto cabe preguntarse ¿qué es de oídas? Esta cuestión determina, en gran medida, el posicionamiento del resto de la encuesta. Asímismo, desde Metroscopia apuntan que, de los encuestados, un tercio de los mismos ha usado al menos una vez una de las propuestas de Uber y Cabify.

La mayor parte de los encuestados se muestra a favor de la existencia de opciones a la hora de elegir modelo de transporte en las ciudades; asumiendo el impacto positivo que tiene la presencia de estas compañías en las ciudades. Casi un 57% de la muestra entiende que no existe competencia desleal respecto al taxi. Por la parte de la creación del empleo, todos apuntan –independientemente de su intención de voto– a un efecto positivo a la hora de crear empleo. Una pregunta objetiva a todas luces, que deja de lado cuestiones como "tipos de trabajo creados".

Por otro lado, hay casi unanimidad a la hora de posicionarse contra el Decreto Ábalos, aprobado justo después del verano pasado in extremis dando la potestad de la gestión de las licencias VTC a los Gobiernos autonómicos; poniendo, de esta manera, al taxi y la VTC en el mismo nivel de gestión. El 60% de las encuestas apuntan a que debería ser una gestión que compete a la Administración Central.

En cualquier caso, lo que sí está claro es que la política está a la orden del día. Madrid, con un gobierno del Partido Popular liderado por Ángel Garrido, valora muy positivamente el posicionamiento del presidente de la Comunidad de no favorecer al taxi respecto a las licencias VTC. Concretamente el 66% de los encuestados. No tanto así en Barcelona, donde la Generalitat y el Ayuntamiento crearon la norma que terminó por despedir la actividad de Uber y Cabify en la ciudad. El 82% ha valorado la situación como muy negativa.

Las elecciones generales, fechadas para el 28 de abril, han marcado de lleno la encuesta. Si bien la línea general apunta a una convivencia del taxi y las VTC; existe una inclinación mayor a la liberalización del sector en los partidos de izquierdas. Vox, que se cuela en la encuesta con una gran intención de voto, sería el más sancionador respecto al taxi. Ciudadanos, partido que ya anunció la retirada de las medidas anti VTC si llegaban al Gobierno –central o regional– también marca la opinión de sus votantes. Y así sucesivamente hasta llegar a Podemos, que no tan marcado como la opinión de sus líderes, es el que menos apoya al sector VTC.

Precisamente esta situación preocupa Unauto: la politización de su actividad. Rafael García Tapia, portavoz de Unauto, apunta a que "esto genera una situación insostenible, que no conduce a nada bueno a ninguna de las partes". Ante la posibilidad de un Gobierno de izquierdas, y teniendo en cuenta los datos y precedentes, se generaría "un escenario bastante preocupante" añade.