Desde 2018 surgieron rumores sobre el interés de Apple en crear su propia tarjeta de crédito. Sin embargo, pocos esperaban que el anuncio sucediera en el evento "It's show time". La Apple Card ahora es oficial, aunque de momento solo estará disponible en los Estados Unidos. Como en el resto de sus productos, los de Cupertino han puesto especial atención en los apartados de seguridad y privacidad.

A diferencia de los bancos tradicionales, Apple no obtendrá información alguna sobre las compras de los usuarios. Datos como el artículo comprado, el lugar de la transacción y el monto pagado serán totalmente privados y se guardarán en el iPhone. Usarán el mismo sistema de seguridad que ofrece Apple Pay.

Todavía más interesante es la manera en que pretenden evitar fraudes. La Apple Card tiene un código de seguridad (CVV) dinámico y único; cada transacción hará uso de un dígito diferente. Por otra parte, para generar ese número será obligatorio comprobar la identidad con tecnología biométrica, en este caso por medio de Face ID o Touch ID. Sería casi imposible que usen la tarjeta para realizar compras no autorizadas.

No es la primera vez que vemos una propuesta parecida. Hace tres años, Motion Code presentó una tarjeta con una mini-pantalla que actualiza el CVV cada hora. Desafortunadamente, si el delincuente consigue robar la tarjeta de igual manera puede ver y utilizar el código antes de que transcurran los 60 minutos. Otras empresas como Master Card están buscando cómo implementar la biometría para evitar fraudes.

La Apple Card contará con una variante física fabricada en titanio. Lo más curioso es que no tendrá número físico, ni CVV, ni tampoco fecha de caducidad. En la superficie solo se puede observar el logo de Apple, el nombre del beneficiario y el chip.

Los dirigidos por Tim Cook buscan atraer al público estadounidense. Para lograrlo ofrecerán tasas de interés atractivas y la posibilidad de recuperar dinero por cada compra realizada. 2% al adquirir productos en comercios asociados y 3% por compras en Apple.