Aunque todos los focos permanecen centrados en el recién presentado Galaxy S10 y el experimental Galaxy Fold, Samsung ha aprovechado el Mobile World Congress de Barcelona para presentar el Galaxy A50, un smartphone de gama media que se nutre de algunas de las tecnologías más destacadas de las gamas superiores.

El sensor de huellas dactilares, por ejemplo, se encuentra bajo la pantalla del dispositivo, tal y como sucede en el Galaxy S10. Y de la misma forma, en la zona posterior se encuentran tres cámaras diferentes, aunque las características de cada una de ellas es diferente de las incorporadas en el S10.

  • Cámara principal de 25 megapixeles.
  • Cámara secundaria de 8 megapixeles con un objetivo gran angular.
  • Cámara de 5 megapixeles utilizada para medir distancias y proporcionar un desenfoque artificial más acertado.

Samsung también ha integrado algoritmos de inteligencia artificial que detectan hasta 20 tipos de escenas. En función de la identificación realizada, los algoritmos de procesamiento de imagen aplican diferentes ajustes que realzan o corrigen las diferentes partes de la fotografía.

En el interior del equipo se encuentra un microprocesador de ocho núcleos, entre 4 y 6 GB de memoria RAM y una batería de 4.000 mAh compatible con carga rápida. Además, Samsung ofrecerá dos modelos con capacidad de almacenamiento diferente: 64 GB o 128 GB.

La pantalla del Galaxy A50 tiene un tamaño de 6,4 pulgadas y tecnología Super AMOLED. Sobre ella se encuentra un pequeño notch con forma de gota que alberga una cámara frontal de 25 megapíxeles con un objetivo de apertura f/2,0.

Por el momento, Samsung no ha revelado datos como el precio o la disponibilidad del producto.