Autor: Alberto Iglesias Fraga
Parece que los problemas de Facebook a propósito de la privacidad no cesan. Y, como viene siendo tradición, no son buenas nuevas lo que tenemos que contar ahora.

Y es que, según ha adelantado Computer Weekly, Facebook planeaba usar su aplicación para Android con el fin de rastrear la ubicación de sus clientes y permitir que los anunciantes usaran esa información tan sensible para colocar anuncios políticos e invitaciones a páginas de contactos.

Los documentos confidenciales, consistentes en una serie de e-mails, revelan la existencia de un programa secreto del 'Growth Team' de Facebook para recopilar y explotar datos de clientes con teléfonos móviles Android. De acuerdo con los correos electrónicos internos, Facebook planeaba utilizar su aplicación de Android para hacer coincidir los datos de ubicación de los usuarios con las ID de estaciones base de teléfonos móviles y entregar productos "conscientes de la ubicación".

"Recopilaremos los datos de ubicación de los usuarios y los compararemos con las ID de sitios móviles (...) Esta información se almacenará de forma anónima, pero nos permitirá lanzar productos avanzados en el futuro", detalla uno de los correos, fechado en 2012, en los que la gran protagonista es Marne Lynn Levine (vicepresidente de Política Pública de Facebook).

Al respecto, Levine describió como una "relajación de las políticas" esta clase de prácticas que supondrían buenas "oportunidades de ingresos" para la compañía. Hasta tal punto llegó la obsesión de Facebook por modificar sus términos y condiciones para espiar más al usuario que también se estudió cómo cambiar este contrato para tomar datos de cómo los usuarios actuaban con apps rivales, incluyendo la cámara o los mensajes.

Hemos revisado nuestra política para permitir que los anunciantes se dirijan a los usuarios que no han indicado que están casados ​​o en una relación (...) Esta capacidad de segmentación solo está disponible actualmente para citas, pero el equipo de productos publicitarios está trabajando para expandirla a otras verticales -como política- y hacerla disponible a través del autoservicio", reza uno de los e-mails. Se demuestra, así, que los cambios en los términos y condiciones de Facebook no se han venido haciendo para proteger más al usuario, sino para restarle cada vez más privacidad si cabe.

Recordemos que las facilidades que Facebook brinda a los anunciantes políticos es uno de los grandes campos de batalla en la actualidad, con la Unión Europea y otros reguladores tratando de impedir su uso indiscriminado. Y es que, en la memoria todavía está la desinformación masiva vivida durante la campaña electoral de EEUU en 2016 o el escándalo de Cambridge Analytica, la peor crisis reputacional de Mark Zuckerberg hasta la fecha.

Este artículo fue publicado originalmente en Business Insider