Tras presentar cargos criminales contra Huawei, la tensión entre el gobierno de los Estados Unidos y la empresa asiática continúa creciendo. Eric Xu, uno de los máximos dirigentes del fabricante chino, aseguró que la administración de Donald Trump está generando una "campaña política coordinada" contra el gigante de telecomunicaciones.

Recordemos que el pasado 28 de enero autoridades estadounidenses presentaron cargos contra Meng Wanzhou, directora financiera del fabricante, por violar las sanciones comerciales sobre Irán. Según los documentos, cometió fraude al mentir a entidades financieras sobre su relación con Skycom Technologies, compañía usada para realizar negocios en el territorio mencionado. Además, la propia Huawei fue acusada por el robo de secretos comerciales a T-Mobile.

La declaración surge después de que Mike Pompeo, secretario de estado del país norteamericano, animara a países de Europa a rechazar la tecnología de Huawei en el despliegue de redes 5G. Xu afirmó que las palabras del mandatario son un ejemplo claro de cómo EE.UU. está usando su maquinaria contra "una empresa pequeña y débil".

Por otra parte, habló sobre los programas de vigilancia controlados desde Washington, poniendo en duda las intenciones reales de los gobernantes: "¿Realmente está pensando en la seguridad cibernética y en la protección de la privacidad de los ciudadanos de otros países? O tienen otros motivos. Algunos mencionan que debido a que estos países están usando equipos de Huawei, hace más difícil que las agencias de EE.UU. obtengan sus datos".

Para intentar resolver la situación con algunas regiones europeas, Xu confirmó que Huawei invertirá más de 2.000 millones de dólares para modificar el código usado en sus tecnologías de telecomunicaciones. En 2018, un organismo británico determino que existían algunas deficiencias en los procesos técnicos. No obstante, los cambios anunciados ayudarán a que los interesados entiendan mejor el funcionamiento de sus equipos.

Ante los sucesos ocurridos recientemente, el directivo señaló que los ingresos por las redes 5G llegarán de países asiáticos, pues Europa y Estados Unidos se mantienen firmes en su decisión de no usar tecnologías de fabricantes chinos.