Google atraviesa momentos delicados en ciertos aspectos. Que un gran poder conlleva una gran responsabilidad es algo que las tecnológicas tienen más presente con cada día que pasa. Tecnologías como la inteligencia artificial son críticas e interesan también desde el punto de vista más estratégico o incluso militar. Google lo sabe y sigue adelante con Project Maven, su trabajo para el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Los de Mountain View ya se han visto frente a multitudinarias protestas protagonizadas por sus empleados a lo largo del mundo por diferentes temas. Mientras, desde Google intentan apagar las llamas recordando que "no se dirige por referéndum" y continuando adelante con este proyecto.

Ahora, de acuerdo a una publicación de The Intercept no solo hace oidos sordos a una parte de sus trabajadores, sino que los esquiva a base de trabajos temporales contratados a través de Figure Eight.

Esta empresa, contrata a trabajadores desde un dólar la hora por la realización de tareas sencillas y repetititvas. Desde la publicación apuntan a que, por tanto, que algunos de estos trabajos se estuvieran realizando por personas sin el conocimiento de la finalidad tras ellos: programar sistemas que decidan qué es qué en las grabaciones de drones con propósito militar.

La empresa detrás de esta subcontrata de mano de obra para entrenar los sistemas de Google, Figure Eight, afirma que "nuestros clientes tienen la opción de mostrar quienes son", sin embargo, "la mayoría de las veces se mantiene anónima". Las tareas a realizar, según comenta uno de los trabajadores:

"Normalmente, les dan una razón para realizar una tarea, como 'Dibuja cajas alrededor de un cierto producto para ayudar a los sistemas a reconocerlo', pero no se les facilita la empresa que recibe los datos"

Sería únicamente en estudios de tipo académico cuando estos datos son facilitados al 'etiquetador'. Curiosamente, afirman que la procedencia de estos trabajadores es principalmente de países como Venezuela, Indoesia o Rusia, además de los Estados Unidos.

Por supuesto, Google no es la única con proyectos como este. Si bien no se han visto envueltos en subcontratas de este estilo, Microsoft ya ha cerrado tratos con las fuerzas armadas estadounidenses para proporcionarles nada menos que 100.00 HoloLens. De forma similar, Amazon lleva años detrás de los sistemas de organizaciones como la CIA.