En medio de la intensa batalla que viven Fortnite y Apex Legends por ser el battle royale más popular del momento, el juego de Epic Games ha sufrido una caída considerable en sus ingresos durante enero, según los datos compartidos por la firma de análisis SuperData. Sumando su desempeño en todas las plataformas donde se encuentra disponible, las ganancias disminuyeron un 48% respecto a diciembre.

La cifra es significativa y poco común para un videojuego que mantuvo un ritmo de crecimiento imparable durante muchos meses. Sin embargo, la estadística no es del todo negativa para el estudio de Carolina del Norte. Los ingresos de enero son superiores a los del mismo periodo de 2018, así que las ventas por microtransacciones son mayores año con año.

Tomemos en cuenta que, en aquel entonces, Fortnite no era un título tan popular como lo es ahora. Incluso se encontraba por debajo de Playerunknown’s Battlegrounds (PUBG), otro de sus principales rivales en el mercado. ¿Qué sucederá en febrero? La pregunta es bastante interesante, ya que en el mes en curso interviene un factor que pocos anticiparon: el éxito de Apex Legends.

Respawn Entertainment y Electronic Arts han acertado con una propuesta fresca que tiene identidad propia. El battle royale logró alcanzar los 25 millones de jugadores en su primera semana. Por otra parte, empezó a romper algunos récords importantes en Twitch. Actualmente ya ocupa la cuarta posición de más espectadores en un día —8,4 millones—, todo gracias a su primer torneo competitivo.

Epic Games movió sus cartas para hacer frente al gran recibimiento de su competidor. El pase de temporada 8 será completamente gratis, siempre y cuando los interesados completen 13 desafíos antes del 27 de febrero. Es la primera vez que realizan un movimiento de este tipo, por ello la relevancia del anuncio. Sin duda nos encontramos en un momento clave para el futuro de Fortnite.