36 millones de euros en pérdidas; esta es la cifra con la ¡ que, según el Registro Mercantil, una de las grandes startups de España habría cerrado 2017. Se trata de Wallapop; el lugar de encuentro de compradores y vendedores de productos de los más variopintos tipos. Una cifra cuantiosa, sin duda, pero que deja los 54 millones con los que cerró el año anterior.

¿Los motivos? Muy simple. Durante 2017, Wallapop anunció un hito en su historia: comenzaría a monetizar su actividad. A sabiendas de que nunca repercutirían a sus usuarios los gastos de la plataforma, a modo de intermediarios, la duda estaba en cómo sería capaz Wallapop de lograr ingresos. La clave estaba en gestionar también el dinero de la compra-venta. En este caso, la tecnológica sí se llevaría un porcentaje de la transacción a través de Wallapay Por otro lado, también se añadía la opción de promocionar anuncios dentro del sinfín de ofertas en la aplicación. Por un módico precio, los usuarios podrían situar a la cabeza de la sección su producto con la idea de aumentar sus opciones de venta. Con esto, Wallapop consiguió cerrar 2017 con unos ingresos de 11 millones de euros, lo que supone un 70% más que en 2016.

Los 12 meses siguientes para la compañía más misteriosa del panorama emprendedor español tampoco han quedado en segundo plano. La tecnológica, que se ha mantenido al margen de las noticias sobre rondas de financiación, a pesar de haber cerrado con éxito cuatro operaciones de importe desconocido, siempre ha estado en el centro de atención. Por un lado, se despedía de uno de sus fundadores: Agustín Gómez. El que fuese Consejero Delegado y creador de la plataforma de segunda mano, se alejaba de la compañía. Por otro lado, se decía adiós al negocio en Estados Unidos. A través de una joint venture con LetGo su par norteamericano, iniciaban en 2016 su aventura por Estados Unidos. Casi tres años después, y sin buenos resultados al otro lado del Atlántico, Wallapop vendía su participación en la empresa conjunta a LetGo –coincidiendo con una ronda de financiación de esta compañía de 500 millones de dólares–. La idea estaba en volver a los orígenes y centrarse en lo que conocían: España.

Con una valoración que ronda entre los 500 millones de dólares según el fondo sueco Vostok New Ventures o de los 360 millones de euros para Bonsai Ventures, la realidad es que ahora que han conseguido monetizar –aunque de forma exigua– su actividad, ha surgido la pregunta del millón. ¿Para cuándo la venta de Wallapop? Si hace tres años, el propio Agustín Gómez rechazaba ante Hipertextual la idea de vender "su criatura". Hoy, y según ha podido saber La Información, Wallapop podría estar cerca de entrar en el Olimpo de los exits en España. Con más que numerosas ofertas sobre la mesa durante estos años, pero ninguna materializada, el sí podría estar muy cerca. ¿Quién? Sin quinielas claras sobre la mesa, lo cierto es que alguno de los inversores con más poder, podría estar cerca de hacerse con la joya de la corona de las startups en España. Con esta transacción, la historia de La Nevera Roja o Privalia quedarían ya muy lejos en el olvido.