Ren Zhengfei, fundador de Huawei, rompe su silencio. En una reunión con periodistas extranjeros, llevada a cabo en la ciudad de Shenzhen, el ejecutivo negó todas las acusaciones de espionaje vertidas sobre Huawei durante los últimos meses.

“Amo a mi país, apoyo al partido comunista, pero no haría nada que hiciera daño al mundo”, aseguró el fundador de 74 años. “No veo una conexión cercana entre mis ideologías políticas y los negocios de Huawei”.

En un intento por calmar las preocupaciones desde occidente, el directivo aseguró que la empresa que fundó “no ha recibido ninguna solicitud de ningún Gobierno para proporcionar información inapropiada” sobre sus clientes. “Ninguna ley en China requiere a las compañías que instalen puertas traseras”, y en el hipotético caso de que se recibiesen solicitudes de información sobre sus clientes, Ren reafirma que dirían “no a ese tipo de solicitudes”.

Sobre la distribución del accionariado de Huawei -que, en muchas ocasiones, ha sido atribuido al Gobierno chino-, el fundador de la corporación asegura que la totalidad de la compañía está en manos de empleados -actuales y antiguos-. Ningún órgano del Gobierno o inversor externo posee acciones de Huawei.

Trump es un gran presidente, pero debe cuidar a las empresas y los países

Ren Zhengfei no dudó en elogiar al presidente de los Estados Unidos, pese a las prohibiciones y detenciones originadas por el país norteamericano. “Trump es un gran presidente. Se atreve a recortar los impuestos de forma masiva, lo que beneficiará a los negocios. Pero debes tratar bien a las empresas y los países para que estén dispuestos a invertir en los Estados Unidos y el Gobierno pueda recaudar suficientes impuestos”, comunicó.

El fundador de Huawei llama a la colaboración con Estados Unidos y al éxito compartido entre países y compañías. “En nuestro mundo de alta tecnología es cada vez más difícil para una única compañía o país sostener o apoyar las necesidades del mundo”, dijo Ren.

Sobre la delicada situación que afrontan sus negocios en países occidentales, Ren asegura que “siempre ha sido así”. “No puedes trabajar con todos… Centraremos nuestros esfuerzos en servir apropiadamente a los países que dan la bienvenida a Huawei”.

Al no ser una compañía pública, Ren reconoce que no necesitan “un bonito informe de resultados”. “Si no quieren que Huawei esté en algunos mercados, podemos retroceder un poco. Mientras podamos sobrevivir y dar de comer a nuestros empleados, hay futuro para nosotros”, continuó.

Unas declaraciones atípicas

Flickr/ Kārlis Dambrāns

Las declaraciones de Ren Zhengfei, que no conversaba con medios extranjeros desde 2015, pretenden rebajar las tensiones entre Huawei, China, Estados Unidos y los países occidentales que investigan posibles vínculos entre la compañía y los servicios de inteligencia de su país natal.

En 2018, Huawei planeaba anunciar con AT&T y Verizon, los dos mayores operadores del EE.UU. Apoyándose en ellos, la compañía pretendía adentrarse en el mercado norteamericano e iniciar la venta de sus principales smartphones. Sin embargo, las agencias de inteligencia estadounidenses y el Gobierno de Donald Trump intervinieron las negociaciones, cancelando los acuerdos días antes de anunciarse oficialmente.

A lo largo del año, Estados Unidos también prohibió el uso de equipos tecnológicos de Huawei y ZTE en organismos oficiales del Gobierno y contratistas asociados a estos.

Mientras tanto, países como Japón, Australia, Alemania, Reino Unido o Noruega han vetado -o se plantean hacerlo- el uso de equipamiento de Huawei en el despliegue de redes 5G, que han arrancado en todo el mundo en 2019.

En diciembre de 2018, la hija del fundador y directora financiera de la compañía, Meng Wanzhou, fue detenida en el aeropuerto de Vancouver, a petición de Estados Unidos, mientras realizaba una escala. La directiva ha sido acusada de violar las sanciones comerciales impuestas desde Washington a países como Irán y llevar a cabo fraude contra el sistema bancario. Todas estas operaciones se realizaron mediante la empresa Skycom Tech, con sede en Hong Kong, y participada temporalmente por Huawei.

El episodio más reciente tuvo lugar la semana pasada, cuando las autoridades polacas detuvieron al director de ventas de Huawei en el país y a un ex-agente de los servicios de seguridad del país. Ambos han sido acusados de llevar a cabo espionaje en nombre de Pekín. Horas más tarde, el empleado de Huawei fue despedido por "deshonrar" a la compañía.