La estancia del fundador de WikiLeaks Julian Assange como refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres ha estado entre las cuerdas en los últimos meses. Ante su cada vez más inminente salida de la sede diplomática, el australiano busca develar los cargos de Estado Unidos en su contra para prevenir una posible extradición a este país.

El equipo legal de Assange ha presentado una solicitud urgente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington, con el objetivo de forzar a los fiscales estadounidenses a revelar cualquier cargo "secreto" en su contra, ha informado The Guardian.

En noviembre pasado, The Washington Post dio a conocer que el Departamento de Justicia de Estados Unidos había presentado en secreto cargos penales en contra del activista australiano relacionados con la publicación de cientos de documentos clasificados del Pentágono y el Departamento de Estado en WikiLeaks, por lo que podría enfrentar la pena de muerte de ser extraditado al país norteamericano.

"La revelación de que Estados Unidos ha iniciado un proceso judicial contra el señor Assange ha conmocionado a la comunidad internacional", afirma la presentación legal a la CIDH, según recoge el mismo medio. El Gobierno estadounidense "debe proporcionar información sobre los cargos penales que se imputan al Sr. Assange en su totalidad".

Posible salida de la Embajada de Ecuador

A principios de diciembre, el presidente de Ecuador, Lenin Moreno, informó que está negociando con las autoridades británicas el traslado de Assange a otro país en el que no peligre su vida, pues Reino Unido ha dejado claro que su legislación prohíbe la extradición de una persona a un lugar donde su vida esté en peligro.

Con la petición a CIDH, Assange buscaría saber exactamente a qué se enfrentaría para poder prepararse legalmente con el fin de evitar que Estados Unidos lo extradite. De acuerdo con lo abogados del activista, el gobierno de Trump ha presionado a Ecuador para que entregue a Assange, haciendo amenazas cada vez más abiertas. La solicitud también insta a que Ecuador cese sus "actividades de espionaje" en contra de él.

En el Reino Unido, el australiano de 47 años todavía enfrenta una sentencia de seis meses de prisión por haber violado los términos de su libertad condicional al asilarse en el 2012 en la Embajada de Ecuador para evitar ser arrestado a solicitud de las autoridades suecas por una investigación de una supuesta violación, que fue archivada en mayo de 2017.

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