Un ciberdelincuente ha conseguido hacerse con los datos de cientos de políticos, periodistas y otras personalidades alemanas y exponerlos de forma pública a través de su cuenta de Twitter. Así lo ha revelado la cadena pública RBB este viernes, quien ha informado de que ya está llevando a cabo la investigación pertinente para identificar al culpable, puesto que los datos fueron expuestos de forma anónima.

Entre las informaciones publicadas se encuentran los números de teléfono, fax, direcciones de correo, historiales de pago e incluso los números de tarjetas de crédito y carnet de identidad. Los políticos afectados, unos cuatrocientos, corresponden a todos los partidos que cuentan con representación en el Gobierno, exceptuando a la formación de ultraderecha Alternativa por Alemania (AfD).

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Angela Merkel, la canciller del país, se ha visto personalmente afectada por esta filtración con la exposición de su correo electrónico y varias cartas, aunque desde el Gobierno aseguran que ningún material sensible ha sido comprometido. Así mismo, el órgano estatal afirma que su red interna no ha sufrido ninguna intrusión.

Descubrimiento tardío

La información revelada ha provocado una reunión de emergencia del departamento de seguridad, que se afana por intentar identificar al culpable y esclarecer la magnitud del impacto del ataque, dado que algunos medios ya tasan en 1.000 las personas afectadas entre personalidades del país, políticos y periodistas. El acceso a los mismos era proporcionado por parte del o los ciberdelincuentes mediante un pago que debía ser realizado de manera previa.

A pesar de la magnitud de la filtración, cuyos datos comenzaron a ser publicados en los días previos a Navidad, el descubrimiento de la misma por las autoridades no se ha realizado hasta el día de ayer, el jueves 3 de enero. Desde el mencionado medio destacan, precisamente, la sorpresa ante esta tardanza y hacia el método utilizado para robar los datos:

Por qué nadie se dio cuenta de las filtraciones hasta el jueves por la noche es desconcertante. También es desconcertante de dónde se extrajeron los datos. La enorme variedad de datos y documentos robados es sorprendente, lo que hace que sea poco probable que se hayan capturado en un único momento dado.