Raspberry Pi se ha convertido en uno de esos pequeños dispositivos que puede ser prácticamente lo que se proponga. Gracias a su carácter abierto y a la gran comunidad que le respalda, es posible utilizarlo para dar forma a un verdadero sinfín de proyectos. Además de como centro multimedia, es posible configurar Raspberry Pi como servidor AirPlay para convertir tus altavoces favoritos en un sistema de audio inalámbrico.

Antes de comenzar, es bueno saber que esta pequeña guía proporciona compatibilidad con AirPlay en su versión original, pues es la que fue deshuesada hace ya unos años. Por tanto, AirPlay 2 y sus novedades multidispositivo permanecerán inaccesibles.

Es interesante ya que, tras ser discontinuada la línea de routers AirPort y por ende el pequeño AirPort Express, es posible sustituir este uso con una pequeña minicomputadora de tan solo unos centímetros y un pequeño ajuste. Si bien cualquier modelo de Raspberry Pi 3 debe ser suficiente –incluso la más reducida model A+–, el model B+ es el más versátil y el que cuenta con mejores accesorios. Modelos anteriores también deberían ser compatibles.

  • Raspberry Pi 3 Model B+, 39 euros
  • Rasperry Pi 3 Model B+, kit de iniciación con carcasa, 58 euros
  • Raspberry Pi 3 Model A+, 33 euros

En cualquier caso, el mínimo imprescindible será la propia Raspberry Pi, una tarjeta microSD –de al menos 8 GB– y el adaptador de corriente, con un teclado, ratón y pantalla a mano para el proceso de configuración.

Preparando la Raspberry Pi

Para comenzar hemos de asegurar que la tarjeta microSD tiene un formato compatible. Para ello, nos aseguramos de que tiene el formato FAT32. Si no es así, la formateamos –es posible hacerlo a través de la Utilidad de discos en Mac o el Explorador de archivos de Windows–.

El siguiente paso es descargar NOOBS Lite de la web oficial y seguir el proceso de instalación. Básicamente es copiar el contenido descomprimido del '.zip' descargado en la microSD en FAT32. O bien, desde Mac OS X, podemos utilizar ApplePi Baker para realizar el trabajo. Esto proporciona acceso a una selección de sistemas operativos compatibles con la Raspberry Pi.

Insertamos la micros SD en la Raspberry Pi y la conectamos a una pantalla, ratón y teclado. Avanzamos el instalador para Raspbian Lite, tras lo cual se iniciará este sistema. Lo conectamos al Wi-Fi o vía Ethernet –si nuestro modelo cuenta con él–. Podemos cambiar el nombre que mostrará este receptor de audio ahora. Tan fácil como ir a Settings / Advanced Options y allí modificar el Hostname, que podemos llamar 'Raspberry Pi'.

Ahora necesitamos instalar el software que replique la funcionalidad de AirPort, Shairport-Sync. Preparamos vía el Terminal de nuestra Raspberry con los comandos sudo apt-get upgrade –que lista los repositorios disponibles– y, al finalizar, sudo apt-get install shairport-sync, que descarga Shairport-Sync en el dispositivo.

Con todo listo, ejecutamos los comandos siguientes que preparan AirPort en nuestro sistema, dejando el tiempo suficiente para la finalización:

  • cd shairport-sync
  • autoreconf -i -f
  • ./configure –with-alsa –with-avahi –with-ssl=openssl –with-systemd –with-metadata
  • make
  • sudo make install
  • sudo systemctl enable shairport-sync
  • sudo service shairport-sync start

Con los últimos dos comandos, AirPort quedará disponible cada vez que se encienda la Raspberry Pi y se iniciará. A partir de aquí ya será posible utilizarlo.

Enviando audio de calidad

Desconectado de los periféricos y conectado vía el conector de 3,5 mm al sistema de altavoces que queramos hacer compatibles con AirPlay, ya podemos usarlo. Pero si tenemos unos altavoces de calidad, quizá no nos parezca suficiente aprovechar el sonido analógico que proporciona la Raspberry Pi y nos interese no desconectar el teclado todavía.

Es posible conectar un DAC externo por USB que convierta el sonido digital de la Raspberry a audio analógico. Hay multitud de opciones aquí, que dependerán de la calidad que necesitemos. Podemos partir de este Signstek o cualquier otro. Este modelo concreto, lo debemos conectar vía el típico cable 'de impresora' –USB A a USB–, lo más corto posible.

Abriendo terminal, podemos ejecutar sudo nano /etc/modprobe.d/alsa-base.conf, y nos aseguramos de que se muestra la siguiente configuración:

# sets the index value of the cards but doesn’t reorder.
options snd_usb_audio index=0
options snd_bcm2835 index=1
# does the reordering.
options snd slots=snd_usb_audio,snd_bcm2835

Hecho esto, ya deberíamos tener todo funcionando y listo para escuchar nuestra música favorita o emparejar el audio de nuestro cine en casa con nuestros altavoces analógicos.