Jeff Williams, director de operaciones de Apple, afirmó a la Comisión Federal de Comercio que Qualcomm se negó a proveer los módems de los iPhone XS, XS Max y XR. La compañía británica los forzó a utilizar los chips de Intel sin que tuvieran otra alternativa. Aunque el directivo intentó negociar con ellos, el fabricante de chips mantuvo su postura de negación.

La declaración del directivo contrasta con la defensa de Qualcomm en octubre del año anterior. En aquel momento mencionaron que habían proporcionado a Apple los módems requeridos. "Estamos comprometidos a respaldar los nuevos dispositivos de Apple de manera consistente con nuestro apoyo a los demás en la industria", agregaron.

Apple expuso su preferencia de contar con múltiples proveedores, pues esto permite reducir costos y puede ser un plan de emergencia cuando se presenta un problema con algún fabricante. Si bien se negaron a proporcionar los componentes de los últimos dispositivos, siguieron haciéndolo para modelos antiguos que aún se producen.

El hecho es importante, pues sería la primera vez que Qualcomm se niega a proveer chips a un socio comercial. Williams aseguró: "Las fuentes señalan que la compañía no ha cortado los suministros de chips en el pasado, incluso cuando hubo disputas sobre licencias de patentes".

La disputa legal entre Apple y Qualcomm se ha extendido durante dos años. Los de Cupertino presentaron una demanda contra el proveedor por prácticas monopólicas, un reclamo replicado por la propia Comisión Federal de Comercio. La firma británica no se quedó atrás, respondió con demandas por supuesta infracción de patentes en los terminales, lo cual originó una prohibición de ventas de ciertos iPhone en China y Alemania. Fue en julio del 2018 cuando ambas empresas rompieron su alianza, y parece que la tensión se extenderá durante mucho tiempo.